La brigada contra el comportamiento antisocial examina las calles de París para luchar contra las molestias diarias. Una medida para disuadir sin escrúpulos, aumentando su presencia en toda la ciudad y verbalizar si es necesario. Desde hoy lunes, los agentes inspeccionarán las calles de París para luchar contra la contaminación y la suciedad diaria que empañan la imagen de la ciudad. Por iniciativa del municipio, esta brigada especializada en la lucha contra el incivismo saca a las calles a más de 1.800 brigadistas.
Como se informa en Le Parisien en su edición de hoy, en su punto de mira todas esas indiscreciones que arruinan la vida de los parisinos y la degradación del espacio público, orina, tirar basura en el suelo, colillas de cigarrillos, caca de perro sin recoger... también se realizará un seguimiento de la basura y las ventas a escondidas.
Todo ello con multas claves: 68 euros por una colilla o goma de mascar tirado al suelo, lo que empujó a los autores a cambiar sus hábitos.
"Prevención en sí misma no es suficiente, por lo que después de un tiempo traerá multas", dice Emmanuel Gregory, diputado PS al alcalde de París a cargo de los servicios públicos, a la televisión BFM.
El municipio dice que el propósito de esta brigada no es únicamente la verbalización. "El objetivo de esta reforma es fortalecer la presencia visible de los oficiales", asegura Colombe Brossel adjunto del Ayuntamiento de París, responsable de la seguridad, entrevistado por Le Parisien. Por tanto, un nuevo equipo examina las calles de la capital 7 días 7 y 24 horas del día.
En 2015, 52.000 multas fueron emitidas por funcionarios de la ciudad. Más de la mitad eran por congestión de las vías públicas.