En septiembre de 2015, los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible un plan que persigue el logro de un futuro mejor para todos y traza el camino a seguir en los próximos 15 años para poner fin a la pobreza extrema, luchar contra la desigualdad y la injusticia y proteger nuestro planeta. El tema principal de la Agenda son los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que instan a la movilización de esfuerzos para poner fin a la pobreza en todas sus formas, reducir la desigualdad y luchar contra el cambio climático garantizando, al mismo tiempo, que nadie se quede atrás. Los nuevos objetivos son el resultado de un proceso que ha sido más inclusivo que nunca, en el que los Gobiernos han hecho partícipes a las empresas, la sociedad civil y los ciudadanos desde el principio. Ahora, la tarea de cumplir y supervisar los Objetivos de Desarrollo Sostenible requiere que los Estados trabajen en estrecha colaboración con la sociedad civil. Los parlamentos, en particular, desempeñan un papel fundamental para traducir la nueva agenda de desarrollo sostenible en medidas concretas mediante la aprobación de legislación, la asignación de presupuestos y la exigencia de responsabilidades a los Gobiernos.
Durante su intervención en la Cuarta Conferencia Mundial de Presidentes de Parlamentos organizada por la Unión Interparlamentaria, el Secretario General Ban Ki-moon encomió a los parlamentarios del mundo Disponible en inglés por el valioso papel que desempeñaron en la configuración del nuevo marco. También subrayó que la contribución de los parlamentarios a la aplicación de la Agenda 2030 será igualmente crucial: “Los ciudadanos acudirán a ustedes para que exijan cuentas a sus Gobiernos en relación con el logro de los objetivos, y para que redacten las leyes e inviertan en los programas que los hagan realidad”, dijo, y observó que los principios democráticos constituyen el «hilo conductor» de todo el documento.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 16hace referencia a la democracia al pedir sociedades e instituciones inclusivas y participativas. Aspira a «promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas».
Este Objetivo es a la vez un fin en sí mismo y un elemento fundamental para lograr el desarrollo sostenible en todos los países. Muchos analistas lo han considerado como el objetivo transformador y la clave para hacer posible el logro de la Agenda.
Mensaje del Secretario General de 2016
Hace un año, los Gobiernos del mundo acordaron una ambiciosa agenda de desarrollo sostenible para los próximos 15 años. Reconocieron que lo que queremos no es tan complicado, pero exige una transformación en el funcionamiento de nuestras economías y nuestras sociedades.Las personas quieren alimentos y una vivienda, educación y atención de la salud, y más oportunidades económicas. Quieren vivir sin miedo. Quieren poder confiar en sus Gobiernos y en las instituciones mundiales, nacionales y locales. Quieren que se respeten plenamente sus derechos humanos y exigen, con razón, una mayor participación en las decisiones que afectan a sus vidas.
Cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible refleja los deseos fundamentales compartidos por las personas en todo el mundo. Juntos, los 17 Objetivos constituyen una compleja trama de desafíos, opciones y oportunidades con los que nos encontramos todos los días. Para tener un futuro mejor necesitaremos respuestas integradas a los desafíos interconectados.
Los principios democráticos atraviesan la Agenda como un hilo conductor, del acceso universal a los bienes públicos, la atención de la salud y la educación, pasando por lugares seguros para vivir y oportunidades de trabajo decente para todos. En el Objetivo 16 se aborda directamente la democracia: exige sociedades inclusivas e instituciones que rindan cuentas.
Los Objetivos demuestran una dinámica importante: una gobernanza democrática eficaz mejora la calidad de vida de todos y es más probable que el desarrollo humano se afiance si todos tienen voz y voto en su propia gobernanza y pueden participar en los frutos del progreso.
El objetivo de nuestra nueva Agenda es no dejar a nadie atrás, lo que significa que debemos llegar a aquellos a los que rara vez vemos o escuchamos y que no tienen voz o no tienen a un grupo que hable en su nombre. La aplicación de los Objetivos debe basarse en una sociedad civil fuerte y activa que incluya a los débiles y a los marginados. Debemos defender la libertad de la sociedad civil para operar y realizar este trabajo esencial.
En este Día Internacional de la Democracia, reafirmemos nuestro compromiso con la democracia y la dignidad para todos.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en http://www.un.org/es/events/democracyday/