Seamos sinceros: Salta no tendrá ‘salida’ al Pacífico

  • El anuncio de la comunicación gubernamental de que Salta ‘tendrá salida al Pacífico’ ha provocado un palpable disgusto y no poca confusión entre los salteños más despiertos.

Los políticos locales, tan propensos a plegarse a cualquier anuncio triunfalista por descabellado que sea, apenas si han reaccionado a esta exageración. Quienes sí lo han hecho han sido los geógrafos y expertos en asuntos territoriales, que han aprovechado para recordar que, al menos desde el año 1891 -fecha del tratado de límites suscrito con Chile- ningún territorio de la República Argentina tiene salida al Pacífico.


Lo que ha hecho (bien) el gobernador Gustavo Sáenz y se ha anunciado (muy mal) es firmar con el ministro competente del gobierno federal un acuerdo que, si llega a ejecutarse (que eso todavía está por ver), permitirá asfaltar un tramo de la ruta 51 que comunica a la Provincia de Salta con la vecina República de Chile, a través del Paso de Sico.

Salta viene soñando desde hace décadas, no solo con disponer de una vía de comunicación en condiciones con el vecino país, sino también por convertir al Paso de Sico en pasarela obligada para el tráfico comercial de todo el norte argentino, que no es poca cosa.

El anuncio del gobierno de obras parciales en la ruta 51, con ser auspicioso, no consigue despejar todas las dudas que existen acerca del trazado de la vía y de la aptitud del Paso de Sico para convertirse en el punto neurálgico de los exportadores argentinos. Si bien esta sola circunstancia bastaría para ser sumamente prudentes con los anuncios, la cautela se justifica todavía más por el hecho de que ahora mismo la comunicación por carretera con Chile a través de territorio salteño no depende ni del gobierno de Salta ni de sus habitantes.

Antes de proclamar que Salta ‘tendrá salida al Pacífico’, el gobierno debería advertir que la red de carreteras de la Provincia actualmente no está en condiciones de soportar un «shock exportador» y que aunque fuese realidad la comunicación con Chile, para que la producción agrícola-ganadera, minera o industrial del norte del país pueda ser exportada a través de los puertos del Pacífico, se requiere todavía una importante inversión.