
Según el Diccionario, la palabra «sumersión», derivada del latín submersio, -ōnis, es un sustantivo que sirva para llamar a la acción y efecto de sumergir y sumergirse. Estos dos últimos verbos, por su parte, no significan otra cosa que meter algo debajo del agua o de otro líquido.
En principio, nadie muere por meterse debajo del agua, de modo que la sumersión, como causa de muerte, es una explicación incorrecta e insatisfactoria.
Cuando una persona fallece porque es incapaz de respirar, debido a que la entrada de aire al cuerpo está sumergida en un líquido, normalmente se dice que la causa de la muerte es el ahogamiento por inmersión, y no una «sumersión», que puede ser inocua.
