
Las siglas son abreviaciones gráficas formadas por el conjunto de letras iniciales de una expresión compleja. Constituyen así una de las dos categorías de abreviaciones gráficas más comunes (la otra es la de las abreviaturas). Las dos tienen en común que sirven para aligerar y simplificar la redacción en general y, en especial, la redacción técnica, científica o administrativa.
En la redacción periodística, sin embargo, el uso de las siglas presenta algunas peculiaridades. La primera de ellas, que el empleo de siglas muy conocidas (ONU, DNI, OMS, IPC, UNICEF, CUIL, UNESCO, etc.) no requiere de aclaración. La segunda, que el empleo de siglas con su correspondiente aclaración solo es útil en la medida en que la sigla se emplee de manera recurrente en un escrito. Si ha de emplearse una sola vez, corresponde poner, en vez de la sigla, el nombre completo de organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc., salvo que se tratara de las siglas más conocidas.
En toda clase de escritura, la aclaración de las siglas funciona de la siguiente manera: se escribe primero la sigla y seguidamente, entre paréntesis, el nombre oficial de lo que las siglas representan. Por ejemplo: «la PAC (Política agrícola común)».
Observamos sin embargo que en la comunicación pública de Salta se incumplen con frecuencia estas reglas, ya que muchas veces se emplean las siglas una sola vez, más su correspondiente aclaración (inutilizando así su potencial abreviador de la expresión escrita), y se coloca la aclaración delante y no detrás de las siglas (desvirtuando el poder aclaratorio). Por ejemplo: «el Centro Integrador Comunitario (CIC) del barrio Solidaridad».
Se produce también un abuso de estas expresiones y no es extraño encontrar comunicaciones que digan algo parecido a esto: «En el Salón de Usos Múltiples (SUM) del Centro Cívico Municipal (CCM) se han reunido representantes de Centros Integradores Comunitarios (CIC), de la Federación de Centros Vecinales (FCV) y de diferentes organizaciones no gubernamentales (ONG), entre ellas la Oficina de Violencia Familiar (OVIF), para coordinar aspectos de las próximas elecciones primarias, abiertas y obligatorias (PASO)».
Se ha de tener en cuenta, por último, que en una gran proporción de casos la sigla posee una estructura que la hace impronunciable, lo que especialmente sucede cuando no incluye vocal intermedia (por ejemplo: IPMPCW), y para nombrarla no hay otra opción que deletrear los grafemas que la componen.
Pero en otros casos (por ejemplo: INDEC), la sigla sí es pronunciable. A estas siglas en particular se las denomina acrónimos.
Los acrónimos, como tales, a menudo acaban por lexicalizarse; esto es, por asimilarse a la lengua común y recibir el tratamiento ordinario de palabra, y ya no de sigla. De allí que se produzca un cambio en la forma de escribir los acrónimos. Hace algunos años se escribía OVNI (objeto volador no identificado) como sigla, con mayúsculas, y en la actualidad se escribe «ovni» (con minúscula). Lo mismo ocurre ya con las PASO, a las que se puede aludir escribiendo simplemente «paso».
A diferencia de los anteriores, los nombres propios, aun lexicalizados, conservan la mayúscula inicial (por ejemplo: Unesco, Conicet).