
El mismo día en que el Gobernador de la Provincia de Salta, Juan Manuel Urtubey, debió salir apresuradamente a tomar distancia de la operación lanzada por un grupo de legisladores nacionales peronistas para abrir juicio político al Presidente de la Nación, la señora Pamela Eleonora Ares, que integra a título de directora el gubernamental Observatorio de Violencia contras las Mujeres de Salta, no ha tenido empacho en darle un rojizo like a un tuit del señor Íñigo Errejón, exnúmero dos y exportavoz parlamentario de la formación española Unidos Podemos, en el que criticaba una supuesta cercanía de Mauricio Macri al Partido Popular español, pedía aguante al pueblo argentino y anunciaba un triunfante «vamos a volver».
El mundo es un lugar si mi generación tiene cuadros políticos como @ierrejon del otro lado del mundo ✌✌✌? https://t.co/87SDgRu55O
— Pamela Eleonora Ares (@eleonoraares) February 23, 2017

El asunto no tendría mayor importancia, a no ser por dos pequeños detalles: el primero, que la señora Ares considera que España está «del otro lado del mundo». Si esto fuese realmente así, no sabemos en qué lugar del mapa la directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta ubica a China o a Laos; el segundo, porque su desmedida alabanza a Íñigo Errejón contraría abiertamente el discurso y la línea política del Gobernador de Salta, quien no solo parece haber tomado una distancia definitiva e irreversible del kirchnerismo, sino que ahora mismo aparece como uno de los principales sostenes y valedores del Presidente, ferozmente atacado por la izquierda bolivariana española.
Si hace unos días, un arrebato de sinceridad le costó el puesto en el gobierno a la señora Liliana Mazzone, es probable que este exceso de «pasión militante» de la señora Ares le acarree algún que otro dolor de cabeza. Ello, si es que su conciencia no le demanda renunciar al cargo que ocupa en el gobierno ya derechizado de Urtubey y asumir que su lucha «para volver» debe continuar en una barricada kirchnerista, y no jugar al doble juego de atacar a Macri y cobrar un sueldo de Urtubey.
Más Errejón
Pero ocurre que el tuit de Errejón es una cosa y otra, parecida pero no idéntica, el contenido de su atrabiliario discurso en el hemiciclo del palacio de la Carrera de San Jerónimo.En esta particular pieza oratoria, Errejón reclamó, entre otras cosas, por la libertad de Milagro Sala, a la que calificó de «líder indigenista» y dejó caer que es una perseguida política por Macri. Hay que recordar, que Urtubey (el que nunca se mete con las decisiones judiciales) justificó ampliamente la detención de Sala, no solo desde un punto de vista estrictamente jurídico, sino también moral.
En beneficio del bueno de Errejón -ese «cuadro político» del otro lado del mundo por el que bebe los vientos la señora Ares- hay que decir que el hombre acaba de salir duramente derrotado en el congreso de Vista Alegre 2, celebrado por su partido, y en el que Pablo Iglesias no solo ha impuesto todas sus tesis (en desmedro de las de Errejón), sino que ha destituido a éste de sus cargos de «número dos» del partido y de portavoz del grupo de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados. Se podría decir, apelando a una metáfora kirchnerista, que Iglesias decidió «bajar el cuadro» de Errejón. Por cierto, Iglesias designó como nueva portavoz a su actual pareja, la señora Irene Montero.
Pero es que además Errejón lidera una fracción de la izquierda bolivariana que tiene una enorme influencia en el gobierno del Ayuntamiento de Madrid, que preside la señora Manuela Carmena (una jueza jubilada, que supo militar en el Partido Comunista). El caso es que la primera espada de Podemos en el Ayuntamiento de Madrid es la señora Rita Maestre (partidaria de Errejón) que tiene en su currículum una condena penal y posterior absolución por haber entrado a la capilla de la Universidad Complutense de Madrid durante una protesta, haberse quitado la camiseta y solidarizado con «las putas» mientras enseñaba su corpiño.
Por si la simpatía de la señora Ares excede los marcos errejonistas, hay que recordar que Pablo Iglesias es un fervoroso y arrobado admirador de la señora Hebe de Bonafini, conocida en España por su abierto apoyo a los crímenes cometidos por la banda terrorista ETA. Iglesias también se declaró admirador de la guerrilla argentina del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), aunque es cierto que manifestó sus reservas respecto a la de Montoneros.
Por último, hay que recordar que durante los frustrados debates de investidura de la pasada legislatura, en la que ningún candidato pudo formar gobierno, Iglesias dijo, para indignación de muchos, que las manos de Felipe González (el que fuera Presidente del Gobierno español entre 1982 y 1996) «están manchadas de cal viva». Felipe González, hoy retirado de la política activa, apoyó sin reservas a todos los gobiernos de la democracia argentina, y asistió al velatorio de Néstor Kirchner.
Peronismo
Lo que la señora Ares probablemente ignora, es que casi todo el arco político español -incluida la derecha conservadora que gobierna- considera al peronismo un movimiento antidemocrático, y a su histórico líder -el General Perón- un dictador, de una estatura parecida a la de Francisco Franco.Ni qué decir hay sobre que Unidos Podemos considera al peronismo una expresión del fascismo criollo, afirmación que no entusiasmaría demasiado a la fogosa activista salteña por los derechos de las mujeres.