
El enorme edificio que se alza justo en frente del Madison Park, entre las calles 24 y 25 de Nueva York, pertenece al Credit Suisse, el segundo banco más importante de Suiza y uno de los que integran el «bulge bracket» de Wall Street.
Fundado hace 160 años, el banco tenía a finales de 2013 algo más de 46.000 empleados en todo el mundo.
A finales de octubre del año pasado, la antigua entidad Suiza reveló, mediante un comunicado oficial, que autoridades de los Estados Unidos y de Suiza lo estaban investigando por la presunta relación del banco con el escándalo de corrupción y lavado de dinero de la FIFA, que terminó de forma abrupta con la presidencia de Joseph Blatter.
Credit Suisse se convirtió en el primer banco importante en admitir que enfrentaba una investigación criminal a causa de su relación con los máximos dirigentes del fútbol mundial. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos reveló poco después que junto a la entidad suiza se investigaba también a otras grandes firmas como JP Morgan Chase (JPM), Bank of America (BAC), Citibank y HSBC (HBCYF).
Como se recordará, el escándalo se desencadenó el año pasado, cuando el Fiscal General de Zürich abrió un procedimiento penal a Blatter en relación con el pago de 2 millones de francos suizos al que fue presidente de la UEFA, Michel Platini. Ambos dirigentes sostuvieron en su día de que no hicieron nada ilegal, pero entonces fueron objeto de una suspensión cautelar por 90 días. Más tarde, fueron condenados a ocho años de suspensión de toda actividad relacionada con el fútbol por el comité de ética de la FIFA.
Evasión de impuestos y multa millonaria
En mayo de 2014, Credit Suisse llegó a un acuerdo con los reguladores estadounidenses que le permitió zanjar con el pago de 28.000 millones de dólares el procedimiento que se le había abierto por ayudar a ciudadanos norteamericanos a evadir impuestos.El acuerdo fue posible porque la entidad suiza reconoció su culpabilidad en los hechos y porque se comprometió a pagar al Departamento de Justicia, al Departamento de Servicios Financieros del Estado de Nueva York y a la Reserva Federal la cantidad de 26.000 millones de dólares, más otros 196 millones a la Securities and Exchange Comission (fuente Forbes).
La mala elección de Urtubey
Los expertos asesores de imagen del Gobernador de Salta podrían haber elegido cualquier otro escenario para fotografiar a Urtubey y a Parodi.¿Se equivocaron al sacar la foto frente al Credit Suisse, o debe entenderse que la intención fue comunicar que la Provincia de Salta busca el auxilio de una entidad vinculada a uno de los escándalos financieros y a uno de los casos criminales más resonantes de los últimos tiempos?
Si la gestión de Urtubey y Parodi ha llegado a buen término, será muy interesante conocer la reacción de los salteños cuando se enteren que su sueldo, las obras de su pueblo, o los subsidios a la producción que reciben, son satisfechos con dinero proveniente de Credit Suisse, un pequeño monstruo al que el Comandante Chávez no habría dudado en calificar como «Cachorro del Imperio».
