A pesar del reciente fichaje del gobernador Urtubey por el partido de Macri, el aparato de comunicación oficial del gobierno provincial de Salta sigue aferrado a viejas prácticas goebbeliano-kirchneristas. Como solía hacer la anterior Jefa del Estado, la Secretaría de Comunicación utilizó las redes sociales para tuitear «placas» e infografías, relacionadas con supuestos números que hablarían de la buena marcha de los asuntos de gobierno.
Esta tarde, mientras el Gobernador de Salta desgranaba sus anhelos personales para los salteños ante una Legislatura rendida a sus pies, luego de grandes comilonas con los legisladores disfrazadas como «reuniones de trabajo», la Secretaría de Comunicación iba soltando consignas del más variado tenor, como, por ejemplo, la del aumento de la calidad de la educación pública en Salta.
En una de estas «placas» se puede advertir, sin mayor esfuerzo, que el avance educativo que cuantitativamente el gobierno dice haber alcanzado en el nivel inicial parece haberse convertido en claro retroceso en el nivel gubernamental post-universitario.
La placa adjunta demuestra que los escribas a sueldo del gobierno de Salta ignoran o aplican mal las normas del lenguaje relacionada con la acentuación de las palabras, un capítulo clave de la moderna ortografía.
Podemos ver en la placa que el gobierno de Salta utiliza en la palabra «fue» (tercera persona singular del pretérito perfecto simple del verbo «ser») que, por ser monosílaba, nunca lleva acento gráfico.
La norma 1.1 de las Reglas generales de Acentuación de la Real Academia Española de la Lengua establecen con suficiente claridad e incuestionable valor normativo que las palabras de una sola sílaba no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos de tilde diacrítica. Esta última es el signo gráfico que se emplea al solo efecto de distinguir una palabra de otra con idéntica escritura (por ejemplo, «aún», para distinguirla de «aun»).
La RAE pone como ejemplo los monosílabos no acentuados gráficamente las palabras «mes», «bien», «fe», «fui», «pan», «vio».
Ya en alguna ocasión anterior el Twitter oficial del Gobernador de Salta escribió la palabra «fe» con tilde y en minúsculas, en un contexto sintáctico en el que era aconsejable el empleo de mayúsculas, por referirse a una virtud teologal.
En esta ocasión, sin embargo, ha olvidado que, dependiendo de distintos factores, una misma secuencia de vocales puede articularse como diptongo o como hiato. Y que, para saber si una palabra es o no monosílaba desde el punto de vista ortográfico, se debe tener en cuenta que algunas combinaciones vocálicas se consideran siempre diptongos a efectos de acentuación gráfica, sea cual sea su pronunciación.
En el caso de la palabra «fue» lo que hay es diptongo, por cuanto combina una vocal cerrada (u) con una vocal abierta (e), siendo tónica la abierta. En este caso, la combinación fonética «ue» se considera diptongo desde el punto de vista ortográfico; es decir, se trata de una secuencia de dos vocales diferentes que se pronuncian en una sola sílaba.
Aunque según la RAE, en la República Argentina es mayoritaria la pronunciación bisilábica, esta nunca ha afectado a las formas del pasado del verbo «ser», y sí en cambio a algunas de los verbos «fiar», «huir» o «reír», entre otros.
En suma, un cero del tamaño de un huevo de avestruz para quienes proclaman el rescate de la calidad educativa y cometen errores de tercer grado de primaria a la hora de comunicar a los ciudadanos los grandes avances del gobierno. No olvidemos, por favor, que entre todos -los leídos y los menos leídos- le estamos pagando el sueldo a estos cerebros de la escritura oficial.