Salta se parece cada vez más a Europa, por lo menos en lo malo.Ayer mismo se ha tenido noticia de que un joven aspirante a conductor de vehículos agredió a un agente examinador de la Secretaría de Tránsito de la Municipalidad de Salta tras serle notificado un segundo aplazo (en menos de una semana) en el examen para sacarse el carnet.
La información oficial dice que el agresor, que actuó conjuntamente con su padre, profirió improperios y propinó golpes a agente Alejandro Martínez. El agredido presentó una denuncia en la Comisaría de Policía del barrio San Remo.
En unas declaraciones insólitas, el secretario Caruso dio a entender que el joven agresor no es apto para conducir vehículos, pero no porque carece de conocimientos teórico-prácticos suficientes sino porque ha agredido a un servidor público.
“Una persona que agrede a un servidor público claramente no está apto para manejar, y por ello no puede ser aprobado ya que, hipotéticamente, podría ocasionar algún hecho de violencia ante la autoridad u otro conductor en la vía pública”, ha dicho el señor Caruso.
Tal parece que después de la mala calificación otorgada por el inflexible agente Martínez, Caruso sometió al joven aspirante a un segundo examen. De resultas de todo esto, no se sabe muy bien si el agresor desaprobó el examen por no saber conducir o por agredir a un agente.
¿Qué ocurrirá si la próxima vez el joven agresor aprueba el examen teórico práctico? ¿El señor Caruso le negará el carnet por sus antecedentes agresivos?
¿Un derecho o un privilegio?
El señor Caruso ha dejado para el final la parte más polémica de sus declaraciones.El Secretario de Tránsito ha dicho que “la licencia de conducir no es un derecho sino un privilegio que el Estado otorga a quienes están aptos para estar al mando de un vehículo”.
Si como dice el señor Caruso el permiso de conducir es un privilegio, debería serle retirado el carnet inmediatamente al candidato a diputado nacional José Ibarra -taxista de profesión- que acaba de formalizar ante notario una renuncia a sus privilegios en aras de la construcción de una república totalmente igualitaria.