Curioso diálogo de Urtubey con una autoridad mundial de la iglesia mormona

  • El gobernador de Salta, sin temor al ridículo, le dice a un alto representante de los mormones que Salta se ha desarrollado mucho desde 1967.
  • Un líder local en Buenos Aires

Dice el sitio web oficial de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (lds.org) que los integrantes del llamado Quórum de los Doce Apóstoles son testigos especiales de Jesucristo que viajan con frecuencia y se reúnen con líderes locales.


Uno de los doce, el señor Todd Christofferson ha visitado recientemente la ciudad de Buenos Aires en donde ha aprovechado para reunirse con un «líder local»: el cacique Juan Manuel Urtubey, que cada vez es más local en Buenos Aires y más visitante en Salta.

Christofferson aprovechó para contarle al gobernador salteño que en 1967, con solo 22 años, estuvo de misionero en Salta. De misionero en Salta a apóstol en Utah, ya quisieran Cargnello y Urtubey, que llevan estancados en sus asientos desde hace un buen tiempo.

La sorpresa fue la respuesta del Gobernador de Salta, pues según reza textualmente el parte de prensa oficial del gobierno «Urtubey comentó el desarrollo que se aprecia en Salta desde esa época».

Claro, cuando Christofferson recorría los barrios periféricos de Salta vestido con impecable camisa blanca, Urtubey ni siquiera había nacido; no había tantos barrios como ahora, ni tantos edificios altos, ni tanta pobreza. Seguramente, si ocurriera al revés; es decir, si fuera Urtubey quien visita Salt Lake City, a su anfitrión no se le habría ocurrido jamás comentar: «No vea usted lo que ha cambiado esta ciudad en los últimos 51 años».

Lo realmente extraño es hacerle un comentario de semejante naturaleza a uno de los doce apóstoles del Quórum mormón, que saben al dedillo lo que pasa en Salta, incluso mejor de lo que pueden saber Urtubey y sus ministros juntos.

Es que todo el mundo ha cambiado; Salta incluida. Ya ni la URSS existe y Cuba ya no asusta con misiles soviéticos instalados en sus playas. Noticia hubiera sido que Urtubey le dijera al señor Christofferson: «Mientras el mundo cambiaba dramáticamente, Salta solo ha ido para atrás desde 1967».

Para que Salta siga cambiando, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días ha anunciado que construirá un megatemplo en Salta, que será el tercero más importante del país.

Según la información oficial del gobierno provincial de Salta, en Salta hay 15 mil mormones practicantes y 40 congregaciones distribuidas en las principales ciudades; en las que cambiaron desde 1967 y en las que siguen más o menos igual o peor.

La cifra de la mormonidad en Salta ha puesto de los nervios a Cargnello, quien calculadora en mano ha comentado a su vicario general que si con un buen neuromarketing estratégico logra incorporar a esos 15 mil al circuito peregrino, la fiesta del Milagro podría alcanzar en Salta unas dimensiones de negocio siderales. El vicario general, al parecer, se lo está pensando muy seriamente.

Finalmente, el Gobernador de Salta -un señor felizmente divorciado y vuelto a casar- dice que ha hablado con el líder mormón sobre el rol de la familia en el nuevo modelo de organización social que se define en el mundo. Según la información oficial del gobierno de Salta, Urtubey se comprometió con el religioso a desarrollar «acciones conjuntas para el fortalecimiento del rol de la familia», entre las que al parecer no se cuenta la medida de suspender los divorcios.