
El Gobernador de Salta, ausente con aviso de sus responsabilidades, suele llenar con tuits más o menos desafortunados los serios agujeros que se producen por su falta de aplicación a los problemas cotidianos que afectan a los ciudadanos.
Esta vez, con motivo del inicio del periodo de clases del presente año, el señor Juan Manuel Urtubey ha publicado un tuit, que si bien es congruente con sus políticas de eternización del carnaval y de «pan y circo», no le hace ningún favor ni a los educandos salteños ni al sistema educativo y transmite a la sociedad en su conjunto un pésimo mensaje de inercia y dejadez.
Aunque los chicos se enojen, sigo con una gran alegría por el inicio de clases. pic.twitter.com/q4QCtLVRxg
— Juan Manuel Urtubey (@UrtubeyJM) March 2, 2016
Hasta este insólito tuit, la educación de los niños era considerada un derecho para (los alumnos y sus familias) y una obligación (para el gobierno, los alumnos y sus familias). Jamás un castigo, como pretende dibujarlo el gobernador Urtubey.
Cientos de miles de niños salteños valoran el regreso a las aulas como una oportunidad para progresar y esquivar las desigualdades. Solo aquellos que -como el gobernador Urtubey- consideran que educarse y aprender es una tortura lamentan que las clases se hayan reiniciado o «se enojan» por tener que volver a los estudios.
Un gobernador que, aunque sea en tono de broma, celebra o tolera a los niños vagos, remolones o indolentes, solo se retrata a sí mismo.
Con alegría o sin ella, lo mejor que podrían hacer ahora los padres, los maestros y los niños es darse cuenta que estudiar y formarse es la mejor garantía para evitar convertirse en adultos irresponsables y poco afectos al trabajo como el gobernador Urtubey.