De cómo juegue sus cartas Gustavo Sáenz en las próximas horas depende su futuro político.El Intendente Municipal electo de la ciudad de Salta y compañero de fórmula de Sergio Massa tiene todas las papeletas compradas para convertirse en el principal candidato del peronismo a la Gobernación de Salta en 2019.
Lo sabe él y comienzan a enterarse de ello sus principales competidores.
Pero la posición de Sáenz puede venirse abajo como un castillo de naipes si en las próximas horas no acierta a despegarse del peronismo más rancio y apuesta por un cambio serio en la dirección política del país.
Sáenz sabe que debe enfrentar a Urtubey y no hacer causa común con él si quiere que el futuro le sonría; es decir, si no quiere ser engullido por esa perversa maquinaria trituradora de prestigios personales en que se ha convertido el aparato peronista que «conduce» Urtubey.
Enfrentar a Urtubey supone declararse, desde ya, dispuesto a investigar sus excesos en el poder y el enriquecimiento de sus amigos, así como a desmontar el entramado de impunidad montado alrededor de jueces y fiscales. Sáenz puede aspirar a mucho más, pero para conseguirlo deberá dar un salto de calidad y animarse a convivir con el cambio político.
La suya no es una posición fácil, pues tiene por delante cuatro años de convivencia con el actual Gobernador de Salta. Es muy posible que ciertas afinidades que les son comunes terminen acercándolos, pero si así ocurriese Sáenz ya puede irse despidiendo de cualquier aspiración y resignarse a ser un trebejo más del tablero de ajedrez que ha diseñado Urtubey para ahogar la disidencia y la libertad.