El último domingo en el partido que jugó Independiente frente a Boca, en la tribuna local del club de Avellaneda, se hicieron visibles una cantidad importante de banderas que no pertenecían a las características del club y sus colores tradicionales. Estas banderas tenían los colores de los países de Bolivia y Paraguay. Pese a los argumentos acerca de la discriminación, que expone el ente oficial, hasta ahí podía no tratarse de un acto discriminatorio. Ya que tranquilamente podían ser ciudadanos de esos países que presenciaban el partido y alentaban al equipo con sus banderas nacionales. Ya que Independiente debe tener hinchas de esas nacionalidades y de hecho tuvo una importante cantidad de jugadores en su historia.Pero no, el número 12 dentro de un círculo que estaba impreso en cada una de las banderas, tenía una clara alusión a la hinchada caracterizada del Club Boca Juniors, que se autodenomina jugador Nº 12 y su símbolo es justamente ese.
Luego los cantos de tribuna que acompañaron la exposición de las banderas confirmaron todas las dudas. Era una real actitud discriminatoria hacia la parcialidad de Boca y una forma de transformar una nacionalidad en un insulto o un juicio peyorativo.
El árbitro del partido no lo advirtió y si lo hizo, no actuó en consecuencia. El Presidente de Independiente, Julio Comparada llamó a los embajadores de ambas naciones para pedirles disculpas. Y el Inadi (ente contra la discriminación) citó a Pezzota el árbitro a declarar por el incidente.
A la parcialidad de Boca, que en realidad fueron los más perjudicados por la intencionalidad de herir y ofender de la hinchada de Independiente, no la llamó nadie. Y Boca por su parte y quizá está sea la postura más sensata entre tanta desidia, no reclamó por nada.
Las voces y opiniones que se pudieron escuchar en los últimos días fueron tan lamentables como la mala idea de los hinchas rojos. Desde el periodismo deportivo, es quizá es de donde surgieron las expresiones de mayor ignorancia, o de falta de una adecuada educación. Algunos llegaron a justificar: y bueno pero se trata del folclore del fútbol argentino y a Boca siempre lo trataron de boliviano y paraguayo?
Esa fue una de las más increíbles que se escuchó, ya no sé sinceramente en que medio, por que en la mayoría de los programas de deporte hay un montón de personas, que en muchos casos no estudiaron, no se formaron académicamente en comunicaciones y están ahí para decir pavadas y entretener.
El periodismo supuestamente serio y responsable no se quedó atrás. Su foco de análisis se centró en el mensaje ofensivo que transmitieron las banderas hacia la parcialidad xeineze. Legitimando así sin darse cuenta que el hecho de tratar de boliviano o paraguayo a un argentino, es realmente un insulto.
Quizá estos comunicadores nunca estuvieron en el lugar del discriminado, o su nacionalidad fue objeto de ofensa. En Europa es común el término sudaca para referirse a los latinoamericanos.
Incluso en Italia, España y Alemania, luego de la enorme cantidad de inmigrantes que por las guerras Suramérica recibió hace medio siglo.
A esos mismos descendientes de inmigrantes, aveces los discriminan cuando van a las tierras de sus antepasados.
En España por ejemplo, si bien no son tan agresivos, especialmente con nuestros compatriotas, pero aveces suena igual de peyorativo que nos digan Ahh! Argentino... o Uds. Hablan como Gardel...
Quizá si hubieran sentido eso, sabrían lo que puede sentir un boliviano o paraguayo, no sólo al escuchar a una tribuna entera querer insultar con su nacionalidad. Si no que además los medios luego analicen que la situación fue un insulto discriminatorio, o parte del folclore del fútbol.Por eso sería importante que el Inadi accione legalmente contra el Club Independiente, contra el árbitro que debió suspender el partido y que haga un serio llamado de atención a los medios. Pero que esto no se encuadre, ni como insulto, por que sería como aceptar que boliviano y paraguayo son términos malos.
Ni tampoco como un acto de discriminación, por que sería como aceptar que llamar a alguien por su nacionalidad (ya que en la tribuna de Boca es posible que los hubiera) es discriminatorio. Si no como la utilización peyorativa de una nacionalidad, sin importar de cual se trate, aunque hubieran dicho; son todos alemanes, suizos o polacos
Sin duda y esto es una opinión personal, la actitud de mayor valor fue la de Boca: la institución, el equipo, los dirigentes y también su público. Que en ningún momento se sintieron ofendidos, ni aludidos por los cantos ni por las banderas.
Hay también una realidad, que a un Club como Independiente, que en el pasado supo ser el más ganador de torneos internacionales del país, le duele y no puede hacer nada para evitarlo. Que Boca tenga posibilidades de ganar esta Copa , de quitarle el último record que ostenta como mayor ganador de la Copa Libertadores de América, con siete en su haber.
Pero el club de la ribera, que gozó de excelentes gestiones, dirigencias y equipos; hace tiempo que es record en Argentina e incluso a nivel mundial. Superando en cantidad global de torneos internacionales al Real Madrid, al Barcelona, al Manchester United, al Liverpool e igualando al Poderoso Milan en cantidad de logros.
Y esto le dio en especial en la última década, tal popularidad internacional, que no hay turista extranjero, que se vaya de Buenos Aires sin haber ido al místico estadio de la Bombonera.
El ultimo registro que data del 2008, dice que Boca lleva vendidas en el mundo más de 80 millones de camisetas.
En cualquier país, en cualquier partido, no importa en que punto del planeta sea, hay una azul y oro en la gradas. Por eso si la idea era ofender, los de la hinchada de Independiente se equivocaron o más bien se quedaron cortos, en realidad faltaron banderas, por que Boca no tiene sólo hinchas argentinos, bolivianos, y paraguayos, si no de cada país donde jugó, o de muchos otros que lo vieron en su cancha y de países que sus jugadores pasaron por el club. Como los Japoneses por Takahara, los chinos por los que fueron al mundial, del continente africano por Chami, de los EE.UU por Guillermo, de Inglaterra por Tévez, españoles, italianos y rusos por la gran cantidad de figuras que exportó a esos países, y del mundo por Maradona que lo conocen y admiran en cada rincón, por las veces que se enfrentó a los clubes de todas partes.
Como ven realmente se quedaron cortos, el próximo partido, que se crucen. Que será en el campeonato que viene, (por que Copa Libertadores hace tiempo que Independiente no juega). Lleven más, que digo más, lleven todas las banderas de todos los países que puedan.
Por que si Boca consigue la hazaña de ganar en este semestre su séptima Copa Libertadores, estarán enfrentando al máximo ganador de títulos internacionales de la historia del fútbol.
No al Rey, sino al Emperador de Copas.