
Fuentes cercanas al gobierno provincial, generalmente bien enlozadas, han filtrado la noticia de que una alta autoridad frenó a último momento la difusión a los medios, anoche, del siguiente comunicado:
«Cumple la Subsecretaría de Informaciones del gobierno de Salta el penosísimo deber de informar a toda la República que a las 20.25 ha sido operada de [aquí diagnóstico] la señora Isabel Macedo de Urtubey, Jefa Espiritual de la Provincia».
Afortunadamente, para la paciente y sus miles de seguidores en redes sociales y pantallas de televisión, la operación fue tan sencilla como sacarse una muela y de ella salió con un endometrio rectificado a cero kilómetro.
Pero la verdadera noticia es la publicación en la cuenta de Instagram de la recién operada, de una foto en la que se ve a su gentil marido dándole de comer en la cama. Todo un detalle de finura y galantería masculina.
El problema es que algún infame, de esos que buscan clics fáciles y altamente rentables, publicó la misma foto con el siguiente titular:
«La foto en que se ve a Urtubey en la cama pelando la chaucha».
Claro, el titular no mentía, pues la fotografía muestra al Primer Mandatario manipulando con los utensilios apropiados unas apetitosas chauchas, lo que demuestra no solo su varonil servicialidad sino también los gustos frugales de su esposa, que contra todo pronóstico, no pasó por el láser del Hospital San Bernardo, sino que se internó en una coqueta clínica privada de la calle Adolfo Güemes.
Para disgusto del sindicato Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), filial Salta, Macedo rotuló la foto con la siguiente leyenda:
«El mejor enfermero del mundo!!!»
La afirmación, rubricada por esos signos de exclamación tan visibles, cayó como una pedrada en las filas del sindicalista Abel Ramos, que pasa por ser el mejor enfermero de la galaxia, al menos en cuanto a porcentaje del producto bruto interno se refiere.
Un portavoz del Partido Justicialista, con sede en la calle Zuviría, pero con sucursal en la sala de presidentes de la Legislatura provincial, ha dicho que así como Perón era y seguirá siendo «el primer trabajador», Urtubey es «el primer enfermero», como también podría ser «el primer bombero», «el primer choclero», «el primer albañil» o «el primer plomero».
Preguntado el mismo portavoz si se le podría aplicar la etiqueta de «el mejor Gobernador», el consultado respondió: «Ah no, mire. Esas ya son cosas mayores que se escapan a mi conocimiento. Consulte usted con el Indio Godoy que es el que maneja esos registros»
Un enfermero, pero de verdad, con carnet de manipulador y todo, dijo que vio al mandatario algo nervioso, no tanto por la complejidad de la operación -que, al fin y al cabo, resultó «una opería», como dicen los médicos para cualquier patología que no sea el cáncer- sino por el tiempo en que la paciente debería permanecer en el dique seco. Asegura, incluso, que apuntó la fecha de «regreso» de la artista en el calendario de su teléfono celular. El mismo enfermero, calcula que el impaciente esposo debe estar por estas horas comiéndose hasta los padrastros de la ansiedad.