
Camino hacia el altar civil, en donde se inmolan las vanidades y se perdonan los pecados más gordos (previo pago del correspondiente impuesto a los sellos), la nueva esposa del Gobernador de Salta se ha mostrado un poco asqueada, según lo atestigua con inusual claridad la fotografía que ilustra estas líneas.
Algo huele a podrido en Finca Las Costas; igual que en Dinamarca pero sin Hamlet. Y como casi nadie sospecha de que los funcionarios presentes en la ceremonia fueran los responsables de llevar entre sus alforjas un gato muerto, todas las miradas se dirigen hacia la vecina Estación de Fauna Autóctona, en donde algunos testigos presenciales afirman haber visto sobrevolar un magnífico cóndor, que habría estado revoloteando los restos putrefactos de un cérvido estresado que fue secuestrado en el fondo de una vivienda de El Quebrachal la pasada semana.
Funcionarios del Samec también han difundido a media tarde la desmentida del Registro de Operadores de la Carne en el sentido de que la novia fue fotografiada en momentos en que se encaminaba hacia «el matadero». Recuerdan los del ROC que la residencia oficial del Gobernador no cuenta con habilitación municipal para el faenamiento de animales, y tampoco dispone de instalaciones frigoríficas adecuadas. Cualquier «carne» que allí se hallara debería ser desnaturalizada mediante procedimientos químicos.
Otra causa posible del hedor que percibe la novia es un chanchito abombado, servido a destiempo por el catering oficial de la ceremonia, pero han desmentido esta especie los responsables de bromatología de la Municipalidad de San Lorenzo, la dependencia más cercana al lugar de los hechos.
Allegados al Gobernador insisten en que el hombre iba bien aseado y que, además de un delicado olor a santidad de tipo corpore insepulto, exhalaba un persistente aroma a lavanda Atkinson. Macedo, por el contrario, llevaba debajo de su especial vestido un par de gotitas del último perfume de Zadig & Voltaire.
Expertos del Cuerpo de Bomberos sostienen que se trató de una baranda pasajera que inundó el aire durante un suspiro, y que a pesar de que el intendente Sáenz ya tenía preparada en la entrada de la residencia el equipo de hidrolavado municipal, no fue necesario utilizar esa sofisticada maquinaria, que en esta ocasión estuvo al mando del exconcejal Aroldo Tonini, quien ante la negativa de ingreso al predio nupcial, se fue a practicar disparos de chorros de agua hirviendo a las palomas de la Plaza 9 de Julio.
Al final, se ha sabido que agentes del GOPAR han procedido a detener (previa resistencia armada) al estilista de Isabel Macedo, a quien se encontró en su poder unos cinco bidones de betacaroteno, un poderoso pigmento, que ha sido prohibido para usos civiles por el Alto Comisionado de la ONU para la abolición de las armas químicas, y al que se culpa del sospechoso color zanahoria del pelo de la popular actriz.