El Día Internacional de la Amistad es una iniciativa que parte de la propuesta hecha por la UNESCO y tratada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1997 (A/RES/52/13), que definió la Cultura de Paz como un conjunto de valores, actitudes, y conductas que rechazan la violencia y procuran prevenir los conflictos abordando las causas profundas con el objetivo de resolverlos. En la resolución de 1988 que proclamó el Decenio internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo (2001 - 2010) (A/RES/53/25), la Asamblea General reconoció el enorme daño y padecimiento de los niños mediante diversas formas de violencia. Destacó que la promoción de una cultura de paz y no violencia debe ser inculcada a los niños mediante la educación. Si los niños aprenden a vivir en paz y harmonía, esto contribuirá al fortalecimiento de la paz y la cooperación internacionales.
La Declaración y Programa de Acción sobre una Cultura de Paz (A/RES/53/243) aprobada en 1999 estableció 8 líneas de acción que las naciones, organismos y personas pueden emprender para que prevalezca una cultura de paz:
- promover una cultura de paz mediante la educación;
- promover el desarrollo económico y social sostenible;
- promover el respeto de todos los derechos humanos;
- garantizar la igualdad entre las mujeres y hombres;
- promover la participación democrática;
- promover la comprensión, la tolerancia y la solidaridad;
- apoyar la comunicación participativa y la libre circulación de información y conocimientos;
promover la paz y la seguridad internacionales;
El Día Internacional de la Amistad también se fundamenta en el reconocimiento de la amistad como un sentimiento noble y valioso en la vida de los seres humanos de todo el mundo.
Mensaje del Secretario General
La pobreza, la violencia, los abusos de los derechos humanos y otros graves problemas que figuran en la agenda mundial tienen en común la falta de respeto por normas y valores fundamentales forjados a lo largo de milenios. Cuando la codicia prevalece sobre la preocupación por la salud de nuestro planeta y de sus habitantes, cuando el apego fanático a una ideología se mantiene a toda costa y cuando se violan los derechos humanos de las personas por considerarlas de alguna forma inferiores, lo que se traiciona es el patrimonio de la humanidad y lo que se pone en peligro es nuestro bienestar futuro.Al afrontar esas crisis debemos ocuparnos de sus causas promoviendo y defendiendo un espíritu común de solidaridad humana. A nivel mundial, esta idea puede concretarse de diversas maneras, que van desde la asistencia internacional al fomento de políticas; a nivel individual, puede manifestarse como amistad, simple e imperecedera.
La amistad es en sí misma un placer que aporta felicidad y una sensación de bienestar. La suma de lazos de camaradería en todo el mundo puede contribuir a obrar los cambios fundamentales que se necesitan con urgencia para lograr una estabilidad duradera.
Las fuerzas divisivas que intentan afanosamente socavar la paz, la seguridad y la armonía social no pueden competir con el gesto, sencillo pero poderoso, de tender una mano a quienes forman parte de nuestros círculos personales y, en especial, a las personas que están afuera de ellos. Los lazos de confianza pueden tejer una red de seguridad que nos protegerá a todos. A medida que cobremos mayor conciencia y seamos más comprensivos, lograremos fomentar la compasión y despertar la pasión por un mundo mejor en el que todos estemos unidos por el bien común.
En este Día Internacional de la Amistad, hagámonos el propósito de valorar y cultivar el mayor número posible de relaciones de afecto, que enriquezcan nuestras vidas y contribuyan a un futuro mejor.
Fuente: Organización de las Naciones Unidas - en http://www.un.org/es/events/friendshipday/