Nuevo esquema de vacunación contra la poliomielitis

  • Esta vacuna es obligatoria y gratuita para todos los niños y se incluye en el Calendario Nacional de Vacunación.
  • Protegidos colectivamente: ¡las vacunas funcionan!

El nuevo esquema de vacunación contra la poliomielitis es aplicable en todo el país desde el pasado 1 de junio, de acuerdo a la estrategia mundial para la erradicación de la enfermedad.


El cambio implica que se deja de aplicar el esquema combinado de Sabin oral y Salk inyectable, y se pasa a utilizar solamente la vacuna inactivada Salk, que se aplica a los niños a los 2, 4 y 6 meses de edad, con un refuerzo en oportunidad del ingreso escolar.

Esta vacuna es obligatoria y gratuita para todos los niños y se incluye en el Calendario Nacional de Vacunación.

Las vacunas se encuentran disponibles en vacunatorios, centros de salud y hospitales públicos y también los agentes sanitarios llevan dosis de la vacuna en sus visitas domiciliarias para que los niños tengan el esquema de inmunización actualizado.

En vías de erradicación

La vacuna Sabin, que se administraba por vía oral en forma de gotitas, fue esencial en la lucha mundial contra la poliomielitis, y logró que en la Argentina no se registren casos desde 1984. Tampoco hay casos en toda América desde 1991 y la región fue declarada libre de la enfermedad en 1994.

En la actualidad, solo dos países presentan casos de poliomielitis: Afganistán y Pakistán. Por ello, en lo que se considera la fase final para la erradicación de la enfermedad, en todo el mundo se recomienda continuar con la vacunación.

La poliomielitis es una enfermedad que afecta principalmente a niños menores de 5 años, pudiendo ocasionar parálisis irreversible e incluso la muerte, por la inmovilización de los músculos respiratorios.

Los virus ingresan al organismo por vía oral, generalmente a través de alimentos o agua contaminados con materia fecal infectada.

Hasta el momento, la viruela es la única enfermedad que ha sido erradicada del mundo y todos los países trabajan para lograr que la poliomielitis sea la segunda. De allí la importancia de la vacunación sistemática, aunque no haya casos locales.