
Ayer mismo, urgido por la gravedad de los acontecimientos, el gobernador Sáenz ha convocado a una reunión urgente de su gabinete y ha ordenado que se adopten medidas de acción inmediatas «para brindar asistencia en la zona norte provincial, reforzando la presencia de profesionales de las áreas de Salud, Seguridad y Desarrollo Social y la provisión de agua potable».
La razón no es otra que el fallecimiento, en un lapso de solo cuatro días, de dos niños, uno de los cuales al menos podría haber presentado un cuadro grave de desnutrición. El primero de estos fallecimientos ocurrió en el hospital Materno Infantil de la ciudad de Salta el pasado martes 7 de enero y el segundo ha fallecido en la madrugada de ayer en Misión El Quebrachal, paraje que pertenece a la jurisdicción del municipio de General Ballivián.
Tres de los ministros de Sáenz (Medrano, Figueroa y Camacho) han comparecido ante la prensa para detallar las medidas que la administración adoptará frente al desafío y en respuesta a la terminante orden del Gobernador.
El mismo mandatario afirma en su cuenta de Twitter haberse comunicado con el Presidente de la Nación, con el Jefe de Gabinete y con el Ministro de Desarrollo Social, cuya presencia física se espera en Salta en las próximas horas.
A pesar de la gravedad de la situación y de que el gobierno provincial no ha buscado responsabilidades fuera de su propia gestión, la opinión pública se inclina a responsabilizar de estos lamentables sucesos al extinguido Ministerio de la Primera Infancia y, en particular, a quien fuera su titular, Carlos Abeleira.
La razón no es otra que la denuncia efectuada por la ministra Verónica Figueroa, titular de la cartera de Desarrollo Social del gobierno provincial, quien afirma no haber encontrado los datos oficiales que supuestamente ha recogido el Ministerio de la Primera Infancia, creado con gran aparato mediático por el gobernador Juan Manuel Urtubey, con la bendición y colaboración del médico ultracatólico Abel Albino.
De la gestión del extinguido ministerio no solamente se critica la desaparición de los datos públicos de la infancia más vulnerable de Salta, sino también la opaca gestión económica. Una diputada provincial por el Departamento de San Martín sostiene que el que fuera ministerio «estrella» del gobierno de Urtubey fue favorecido con la inyección de ingentes cantidades de dinero público cuyo destino y puntual aplicación ahora mismo se desconoce, pero que se presume ha ido a parar a las arcas de fundaciones contratadas libérrimamente por Urtubey y Abeleira.
No poca indignación está provocando en Salta en estos momentos el recuerdo de la insistente campaña de legitimación del extinguido ministerio, que incluyó el anuncio de la «exportación» de las «políticas públicas salteñas» para el combate contra la pobreza a otros países del subcontinente y a otras provincias argentinas.
«A la vista de lo que ha sucedido en Salta durante los primeros día enero, ya podría ir el gobierno colombiano tomando sus precauciones», dice una de las críticas de la gestión de Abeleira y de su equipo al frente de Primera Infancia.
Evidentemente, ni Sáenz, ni Urtubey, ni Abeleira, ni Albino son responsables directos de los fallecimientos infantiles ocurridos en Salta en los pasados días. La relación entre las muertes y la desnutrición o la pobreza todavía es una especulación. Aun así, una consistente mayoría de salteños culpa al gobierno de Urtubey y a los delirios tecnológicos de Abeleira de que en el comienzo mismo de la tercera década del siglo ocurran en Salta situaciones tan lamentables como esta.