Sobre la 'orden' de Macri de investigar quién fue el autor de la filtración de su Zoom desde la cama

  • Un diario de Salta ha publicado recientemente una noticia con el siguiente título: 'Macri ordenó investigar quién filtró su foto en la cama durante el zoom de JxC'.
  • Los que ya no mandan

Como muchos saben, en los medios de comunicación aparecieron imágenes del expresidente Macri, desaliñado, con cara de poco sueño, y manteniendo una reunión por Zoom desde su dormitorio personal con algunos de sus partidarios.


Al parecer, la publicación de estas imágenes no entraba en los cálculos ni de Macri ni de sus incondicionales, ya que se trataba -en principio- de una reunión privada.

El caso es que el hecho de la filtración de las imágenes no constituye delito, pero aunque llegara a serlo (en la Argentina nunca se sabe), es bastante difícil que el señor Macri emita una «orden» para que se investigue quién fue el autor o la autora de la filtración.

¿A quién cursó Macri la orden? ¿A un fiscal federal? ¿Al jefe de la Policía? ¿a su escolta personal? ¿al presidente de Boca? ¿a su secretario privado?

Macri ya no es Presidente y, en principio, las «órdenes» que puede impartir solo pueden tener como destinataria a su hija Antonia (menor de edad que se encuentra bajo su autoridad parental). Porque ni siquiera a su esposa puede mandarla como si fuese su subordinada.

Es más lógico suponer que el expresidente se agarró un cabreo monumental por la filtración y le dijo a sus colaboradores «Ché, háganme el favor: averigüenmé quién fue el mal nacido que filtró mi Zoom». Ahora que esto haya revestido la forma de «orden», como lo da a entender el diario salteño, es bastante dudoso, puesto que como expresidente, el señor Macri no tiene autoridad alguna para «ordenar» que se pongan en marcha investigaciones de este tipo.

Pero, como en la Argentina todos mandan, incluso los que ya no mandan, todo se resuelve en base a «órdenes» y a «obediencias debidas».

Puede también que mañana se levante el general Videla de su tumba y le «ordene» al jefe del Ejército que averigüe quién fue el cabrón que lo mandó a enterrar en un lugar en donde no hay ni siquiera una placa que lo identifique.