La información oficial del gobierno dice textualmente lo siguiente: «El Ministerio de Seguridad trabaja para consolidar la lógica operativa Policial del 2015» (el subrayado es nuestro). Dejando a un lado la incorrección que supone escribir el adjetivo «policial» con su inicial en letra mayúscula, convendría recordar que en nuestro idioma la palabra lógica solo designa una cosa: La ciencia que expone las leyes, modos y formas del conocimiento científico.
Desde este punto de vista (al del conocimiento científico nos referimos) esto de la «lógica policial» encierra una muy clara contradicción en los términos. Y ello, por más que la Policía de Salta se esfuerce todos los años en acudir con sus propias obras (literarias) a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.
En el desarrollo de la noticia, el Ministerio de Seguridad ya no se refiere a la «lógica operativa policial» sino a la «lógica de trabajo».
Se trata de otro error, ya que si lo que querían explicar el Ministro de Seguridad y el Jefe de Policía de Salta era la manera de pensar o de ver las cosas (en relación con el trabajo de la Policía), en vez de «lógica de trabajo» (y para no meter la pata) les hubiera convenido hablar de «filosofía de trabajo», porque la palabra filosofía no designa solamente a ese conjunto de saberes relacionados con los problemas fundamentales acerca de la existencia, el conocimiento, la verdad, la moral, la belleza o la mente, sino también la manera o el modo de pensar o de ver las cosas que tienen los diferentes seres humanos.
Si nos internamos un poco más en la noticia oficial, vemos que la Policía de Salta quiere en 2015 «reforzar la lógica operativa», objetivo que, según sus propias palabras, conseguirá «optimizando los recursos de las 6 Unidades Regionales de la Policía y de todas las Direcciones, trabajando coordinadamente en base a la demanda de la comunidad».
Parece evidente que si el objetivo es optimizar recursos y trabajar coordinadamente, el refuerzo no será de la lógica sino de la logística, entendida esta última como el conjunto de medios y métodos necesarios para llevar a cabo la organización de una empresa, o de un servicio, especialmente de distribución.
Hasta tres veces está mal empleada la palabra lógica en la información oficial del Ministerio de Seguridad de Salta. Ello se debe a la maléfica influencia del Gobernador de la Provincia, quien en sus apariciones públicas alterna las palabrotas y los dichos groseros con la palabra lógica, a la que ha convertido en una especie de comodín para los discursos vacíos y -como el mismo Gobernador dijo alguna vez- para impresionar «a los boludos que lo aplauden».