
Llamar «insumo» a una jeringa, a una bata, a un trozo de gasa, a un barbijo, a un desinfectante o a un manojo de guantes es un error, que puede llegar a ser grave, dependiendo de las circunstancias.
Encontramos un primer mal uso cuando se utiliza el plural «insumo», ya que este sustantivo es colectivo (como jauría, archipiélago, bandada, gente o racimo).
Claramente así lo dice el Diccionario al definir la palabra «insumo» como el «conjunto de elementos que toman parte en la producción de otros bienes».
«Insumo», además, es un vocablo que pertenece al ámbito de la economía, no al ámbito de la sanidad. Es decir, se puede hablar de «insumo» cuando -por ejemplo, en relación al pan- hacemos referencia al conjunto formado por la harina, a la levadura, al agua y a la máquina amasadora. El conjunto de estos elementos constituye el «insumo» de ese bien que conocemos como pan.
Pero con las jeringas, las batas, las gasas, las mascarillas que se utilizan en un hospital o un centro de salud no fabricamos ni producimos «bienes» -tal como se entienden en Derecho o en Economía- sino que, por regla general, prestamos un servicio que, como tal, puede ser instantáneo, pero que en la mayoría de los casos forma parte de una prestación más compleja y duradera.
La palabra «insumo» atrapa por su brevedad, pero no por ser breves estamos condenados a ser poco rigurosos. En la mayoría de los casos, con la palabra «insumo» en estos días nos estamos refiriendo al «material sanitario» (especialmente al que es consumible; es decir, a aquel cuya utilidad se agota con el primer uso). Para otros bienes que no son consumibles sino durables se prefiere la expresión «equipamiento médico».
Si nos vamos al idioma inglés, vamos a ver que la palabra «input» se emplea con muy poca frecuencia en el campo de los servicios de salud. En muchos países de habla inglesa, con la expresión «durable medical equipment» (a menudo abreviada como DME) se alude a determinados bienes que han sido designados para su uso a largo plazo. Esta categoría incluye una amplia variedad de equipo (camas de hospital, andadores, sillas de rueda, prótesis, aparatos de diagnóstico, respiradores, etc.).
Por otro lado se habla de «disposable medical supplies» para referirse a los objetos de un solo uso (tiras para pruebas rápidas de azúcar en sangre, productos para la incontinencia, vendas, mascarillas, guantes protectores, etc.).