Los ministros Camacho y de los Ríos forman parte del mismo gobierno, no de gobiernos diferentes

  • La noticia que publica hoy el gobierno de Salta da cuenta de que los ministros Martín de los Ríos (de Infraestructura) y Sergio Camacho (de Producción y Desarrollo Sustentable) se han puesto de acuerdo para ‘trabajar conjuntamente’ en la perforación de unos pozos de poca profundidad.
  • Mala comunicación del gobierno

El despacho de prensa adolece de varios defectos que terminan anulando prácticamente la utilidad y destruyendo la precisión de lo que se ha pretendido comunicar.


Para empezar, la noticia hace referencia a un anuncio de los dos ministros en el sentido de que «ambos organismos» compartirán la construcción de pozos someros.

Se debe recordar que en nuestro sistema constitucional, los ministerios no son organismos sino meros apéndices administrativos de un poder del Estado (el Ejecutivo), que por otra parte es unipersonal, único e indivisible.

Bien es verdad que el artículo 147 de la Constitución de Salta faculta al Gobernador a delegar en un ministro sus potestades administrativas, pero aun en ese caso extremo los ministerios siguen siendo partes no autónomas de un conjunto institucional mayor, a cuya existencia deben la propia en todos los casos.

La única autonomía que la Constitución reconoce a los ministros que asisten al Gobernador de la Provincia -y que desde luego no los convierte en un «organismo»- está relacionada con el régimen interno y disciplinario de sus respectivos ministerios. Más allá de estos límites, los ministros carecen de cualquier autonomía normativa o institucional.

Para continuar, se debe observar que la noticia dice, equivocadamente, que los pozos se construirán «en comunidades salteñas ubicadas en la ribera del Bermejo». Si por «comunidad» entendemos lo que dice el Diccionario (conjunto de las personas de un pueblo, región o nación) es absurdo pensar que la tarea gubernamental vaya a consistir en perforar a seres humanos. En todo caso lo que se debió informar es que las perforaciones se van a realizar en el suelo de la tierra que habitan tales comunidades y no en las comunidades en sí mismas.

Para terminar hay que decir que los medios técnicos y los recursos humanos de que dispone cada ministerio y que el Gobernador divide entre ellos en aras de una mayor eficiencia, pertenecen a una misma administración. A un ente único y estable que se supone debe actuar de forma coordinada, sin necesidad de que esta coordinación sea noticia y sin que haga falta que dos ministros de un mismo Gobernador suscriban entre sí un «convenio», como es muy frecuente que suceda en Salta.

La decisión de cavar pozos de agua en ciertas zonas de la Provincia es una decisión del Gobernador y, como tal, debe ser ejecutada sin rechistar por sus ministros (por uno solo de ellos o por varios a la vez, según el tipo de trabajo de que se trate), sin necesidad de deliberación alguna -y menos de un acuerdo explícito- entre los subordinados del Gobernador.

Es por esta última razón que parece una sobreactuación que dos ministros de la misma administración se reúnan para acordar un «trabajo conjunto» que ya en la Constitución y en la propia ley de ministerios se prevé que haya de ser coordinado y conjunto.

El hecho de que los trabajos sean ejecutados en parte por quien gestiona las perforadoras y en parte por quien coloca los caños no es suficiente para negar que se trate de una sola y única obra, concebida, planificada y ejecutada por la misma administración y decidida por el único Gobernador que tenemos.