La reina Letizia, desfigurada por la prensa de Salta

  • Un sitio web de noticias de la ciudad de Salta ha publicado ayer una noticia titulada “Nueva polémica entre la Reina de España y su familia política”.
  • Una catarata de errores

La crónica, que supuestamente intenta relatar el trato frío y distante entre la reina consorte y sus cuñadas, Elena y Cristina de Borbón, durante el funeral de la recientemente fallecida doña Pilar de Borbón, tía del rey Felipe VI, termina siendo un caótico enredo, de parentescos, dignidades y responsabilidades penales.


Los errores comienzan con el propio titular, que habla de «nueva polémica» entre la reina y sus parientes, cuando no ha habido ninguna anterior.

Quizá haya habido tensión o frialdad, pero no «polémica», pues tal cosa supondría que la reina -que ostenta una posición institucional preeminente respecto de sus parientes políticos, incluidos los reyes eméritos- se ha allanado hasta el punto de trenzarse en una discusión o controversia con otras personas, lo cual no ha sucedido, al menos públicamente.

La crónica salteña se refiere luego a unas supuestas «hostilidades entre la reina Letizia y la familia real», pero este juicio entraña, a su vez, dos errores.

El primero, que, por las razones apuntadas antes, no puede haber «hostilidades» entre la reina y sus cuñadas, como de hecho no las hay, si se entiende por «hostilidades» el público trato de contrario o enemigo, o agresiones de cualquier tipo entre dichas personas.

Luego, si algún resentimiento existe entre la reina y las hermanas de su marido, este no afecta a la «familia real», como dice el diario salteño, por cuanto ni Elena de Borbón ni su hermana Cristina forman parte ya de la familia real, como sí en cambio la reina Letizia.

En efecto, después del proceso sucesorio de 2014, el número de integrantes de la familia real española se redujo a seis miembros, que son: 1) el rey Felipe VI y 2) su esposa, la reina consorte Letizia; sus hijas, 3) la princesa de Asturias Leonor y 4) la infanta de España Sofía; y sus padres, 5) el rey Juan Carlos I y 6) la reina consorte Sofía.

Es decir, que si la reina Letizia tiene algún problema personal con las hermanas de su marido, este no puede ser considerado, bajo ningún concepto, como un problema con la «familia real».

Los errores de la crónica no se limitan a los señalados con anterioridad. Un poco más abajo, y bajo el rótulo de «El caso Nóos», el diario salteño dice: «La mala relación entre Letizia y la Infanta Cristina no es una novedad. Todo comenzó con el estallido del caso Nóos, en el año 2010, en el que se vieron implicadas ambas y el esposo de la reina Iñaki Urdangarin».

No se conoce, hasta el momento que la reina Letizia hubiera estado «implicada» en el caso Nóos. De haber estado, no solo sería públicamente conocida su implicación (el caso fue juzgado ampliamente por un tribunal de justicia y la sentencia ya es firme) sino que habría producido un escándalo que a buen seguro hubiera hecho tambalear a la institución monárquica en España. Sí estuvo implicada, en cambio, su cuñada la infanta Cristina, que fue juzgada y absuelta en el proceso en el que resultó condenado a prisión su marido, Iñaki Urdangarin.

Finalmente, cabe aclarar que el mencionado Urdangarin no es «el esposo de la reina», como publica el diario salteño, sino marido de la infanta doña Cristina. Ambos ostentaron el título de la Casa Real de Duques de Palma de Mallorca, hasta que el rey Felipe decidió revocar a su titular, medida que se encuentra recogida en el Real Decreto 470/2015, de 11 de junio.