De chicanas, capillas y jaques en la comunicación cotidiana de Salta

  • Como en una máquina del tiempo, el lenguaje de los titulares de algunos medios de comunicación de Salta nos transporta todos los días al medioevo.
  • El mal gobernar comienza por el mal hablar
«La financiación del Estado en jaque», «La empresa china está en capilla» o «El Intendente chicaneó a los concejales», son ejemplos de este viaje fantástico y alucinante, que no solo nos revela la pobre imaginación sino también la deficiente cultura de algunos de los que reciben un sueldo para alimentar -bien que a su modo- a los medios informativos de mayor tráfico e influencia.

Jaque

Para empezar, el empleo del sustantivo «jaque» en los titulares periodísticos es una metáfora; es decir, la traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita.

El Diccionario nos aclara pronto las cosas. «Jaque», voz que proviene del árabe clásico šāh, y este, a su vez, del pelvi šāh, que significa, 'rey', es un lance del juego del ajedrez, bastante conocido, por cierto, que consiste en el movimiento de una pieza que amenaza directamente al rey del otro (con obligación de avisarlo) o a la reina (sin tal obligación).

El mismo Diccionario nos dice, con precisión, cuál es el sentido figurado que esta expresión ajedrecística tiene en el habla usual: «Ataque, amenaza, acción que perturba o inquieta a alguien, o le impide realizar sus propósitos. Dar jaque. Poner, tener, traer en jaque». Es decir, que para que se produzca un «jaque» de estas características se necesitan, por lo menos, tres cosas: 1) un ataque, una amenaza o una acción perturbadora; 2) una persona contra la cual son dirigidas; y 3) que el ataque, la amenaza o la acción perturbadora inquiete a esta persona o le impida realizar sus propósitos.

Una persona que está cercada judicialmente no está en jaque (la actividad de los jueces, por perturbadora que pudiera ser para algunos, jamás puede ser entendida, por el carácter racional de los procedimientos legales, ni como un ataque ni como una amenaza). El carnicero al que le han aumentado el precio de su mercadería tampoco está en jaque, por más problemas que tenga, y, desde luego, las cuentas públicas, por muy mal que vayan, no son una persona y por tanto no pueden ser «puestas en jaque».

Expuestas de modo superficial las reglas básicas, fijémonos ahora en los siguientes titulares, todos ellos del mismo periódico:

Un expediente lento pone en jaque la vida de un peregrino
Jaque a internet: El golpe de un ejército zombie
Los cañeros independientes están en jaque
Un exhibicionista pone en jaque a toda una familia
Ladrones ponen en jaque a comerciantes por los constantes casos de robo
La reelección de Macri, en jaque por la economía
Cleptómanos tienen en jaque a locales del shopping
El boxeo y el ajedrez ponen en jaque a los flagelos sociales
Las nuevas mediciones de pobreza de la UCA ponen en jaque al INDEC y al Gobierno
Sin la tómbola, las agencias están en jaque
Jaque a Rousseff: detienen a otro exdirector de Petrobras
Reducciones en el presupuesto dejan en jaque investigaciones
El estratega de la guerra de Irak en jaque por una amante despechada
La falta de médicos y de un plan provincial pone en jaque al sistema de salud.

En capilla

Según el Diccionario, las expresiones «estar en capilla» o «en la capilla» significan alguna de estas dos cosas:

1) Dicho de un reo: Estar, desde que se le notifica la sentencia de muerte hasta la ejecución, en cualquier pieza de la cárcel dispuesta como capilla.

2) Dicho de una persona: Hallarse en el trance de pasar una prueba o de conocer el resultado de algo que le preocupa.

Fijémonos entonces en las siguientes expresiones:

La mitad de Boca y River, en capilla
Una petrolera china quedó en capilla por manejos irregulares en el área Chirete
El IPV, en capilla por negar datos de la entrega de casas
Están en capilla los sitios PeliculasYonkis y SeriesYonkis
Están en capilla con cuatro tarjetas amarillas
Jorge Sampaoli tiene a siete de sus integrantes en capilla
Siguen en capilla Buenos Aires, la más grande, y Jujuy, la más radical

Demás está decir que en ninguna de estas frases ha sido correctamente empleada la expresión «estar en capilla».

Chicanas

La palabra, que proviene del francés chicane, tiene dos significados en el idioma español:

1) Artimaña, procedimiento de mala fe, especialmente el utilizado en un pleito por alguna de las partes.

2) Broma, chanza.

Básicamente, la chicana es un obstáculo procesal, normalmente innecesario o superfluo, que se vale de un detalle de menor entidad para dilatar la resolución de un pleito o para embrollarlo. Muy difícilmente se pueda utilizar esta palabra para llamar a una expresión más o menos ingeniosa lanzada al aire para zaherir, burlarse, replicar o molestar a otra persona.

El verbo chicanear, que también existe en español, significa, según el Diccionario, emplear chicanas.

Con el nombre de chicane se conoce en el idioma inglés a la doble curva pronunciada que se construye para formar un obstáculo en una pista de carreras o en una carretera.

El diccionario Larousse de francés es mucho más preciso a la hora de definir el exacto significado y alcance de esta expresión. Así, dice que chicane es la dificultad planteada en un punto menor para embrollar un proceso.

Pero también designa en este idioma:

1) Un procedimiento con sutilezas en la interpretación de las leyes;

2) Una pelea de mala fe con respecto a un detalle;

3) Una serie de obstáculos dispuestos en una carretera para imponer un curso en zigzag;

4) Lance del juego del bridge cuando uno de los jugadores no tiene ninguna carta del color llamado;

5) El paso estrecho y sinuoso a través de un obstáculo, muro o sistema defensivo para permitir la salida discreta de los defensores;

6) Un dispositivo que frustra la progresión natural de un cuerpo en movimiento. Por ejemplo, en un intercambiador de calor, los deflectores aseguran la turbulencia de los productos que circulan contra la corriente.

Ahora veamos las frases y titulares de Salta.

La chicana de Bou: "Quería sentir como se calla un estadio visitante"
Gigliotti y D’Onofrio siguen jugando el superclásico de la chicana
La chicana, aunque entendible en política, debe tener altura y entidad
Tevez, su primer gol tras su regreso y su chicana para River
Para Massa predominó la "chicaneada" en el debate
Moyano apoyó a Segura y chicaneó a Tinelli
Por primera vez, Cristina habló de ajuste y chicaneó a Boudou
Magalí Mora chicaneó a Barbie Vélez: El lunes dormí con Fede Bal
Ricky Santillán chicaneó a Yamanaka y la gente lo ovacionó

Zasca

Conviene que nos detengamos en el significado del sustantivo zasca, que no se encuentra recogido en el Diccionario pero sobre cuya corrección se ha pronunciado la Fundación del Español Urgente, en los siguientes términos:

El sustantivo zasca es una palabra válida para aludir a una réplica cortante, rápida y a menudo ofensiva en un debate o una conversación.

Aunque todavía no aparece con ese significado en los principales lexicones, el Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, incluye esa palabra como una interjección, asimilable a zas y explica que ambas se usan para imitar el sonido de un golpe o para denotar el carácter súbito o sorpresivo de un hecho.

A partir de este sentido, tanto zas como zasca han empezado a utilizarse coloquialmente como sustantivos masculinos (un zas, un zasca) para referirse a lo que también podría denominarse un corte, un hachazo dialéctico o una bofetada verbal.

Ese nuevo uso, propio del español de España y al principio más habitual en las redes sociales, los foros digitales y los programas de entretenimiento, se ha extendido ya a los medios de comunicación.

Así es frecuente ver frases como «Los ‘zascas’ del debate», «Se trata de ver quién pronuncia el eslogan más potente, la réplica más ingeniosa, el zasca más zasca» o «El presentador terminó el programa con un claro zasca a su competencia», en las que la utilización de esta voz puede considerarse adecuada.

Como se ve en los ejemplos anteriores, en ocasiones se resalta el término entre comillas, aunque no es preceptivo hacerlo.

Respecto al origen de la voz, podría tratarse de un acortamiento de zascandil, que, si bien en su uso actual se refiere a ‘una persona despreciable, ligera y enredadora’, era originalmente un ‘golpe repentino o una acción pronta e impensada que sobreviene’
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