De Platón a Urtubey: el gobierno de Salta exporta ‘filosofía’

  • No hay ningún proceso de transformación en marcha en Salta. Si lo hubiera, la Provincia de Salta no se habría declarado suri para hacerse cargo de los subsidios al transporte y al consumo de energía eléctrica por los hogares. Y tampoco hay incorporación de tecnología de ninguna especie, y menos un proceso de ‘transformación filosófica’, para el cual se necesitaría, como mínimo, a un filósofo.
  • La perversa comunicación del gobierno de Salta

Una sorprendente información se incluye hoy en el parte de noticias de mediodía del gobierno provincial de Salta. El despacho dice que tres provincias argentinas implementan «el nuevo modelo de gobierno» de la Provincia de Salta.


Sorprendente decimos, porque, en primer lugar ni los que viven en Salta estaban enterados de que su gobierno había puesto en marcha un «nuevo modelo». Es más: tres cuartas partes de la población salteña, si no más, piensan que su gobierno no solo es ineficiente, a darle con un caño, sino que además es antiguo, conservador y hasta reaccionario.

La segunda sorpresa salta en la primera línea del despacho, en la que se puede leer: «Una nueva provincia argentina se suma al proceso de transformación tecnológica y filosófica que puso en marcha el Gobierno de Salta para optimizar aun más su gestión y acercar más beneficios a las familias salteñas». Quien haya puesto estas palabras una detrás de la otra debe de haberse leído algunos discursos de Joseph Goebbels, porque Marshal McLuhan, Noam Chomsky y George Orwell se quedan muy cortos, separados o juntos.

Porque no solo no hay ningún proceso de transformación en marcha (si lo hubiera, la Provincia de Salta no se hubiese declarado suri para hacerse cargo de los subsidios al transporte y al consumo de energía eléctrica por los hogares) sino que tampoco hay incorporación de tecnología de ninguna especie, y menos un proceso de «transformación filosófica», para el cual se necesitaría, como mínimo, a un filósofo.

Dejando a un lado la sanata de «la integración de las nuevas metodologías de articulación e intervención social» y de los «beneficios» que reporta llevar luz, agua y cloacas a personas que deberían tener cosas como esas desde hace por lo menos un siglo, la pregunta es: ¿colocar un caño de agua es una revolución filosófica? Porque si lo es, Karl Marx y Martin Heidegger deben estar en estos momentos intentando rascarse la picazón en sus tumbas.

Seguramente, lo que ha querido decir la información del gobierno es que Urtubey es el rey filósofo, el que con la luz cegante de su inteligencia tiene a Salta en los niveles más altos de bienestar, de cultura y de justicia, y que en Salta no se mueren las personas como insectos en los accidentes de tráfico, no se mata salvajemente a las mujeres, y la pobreza solo es un cuento o un mal sueño.

Si esta es la filosofía que «se exporta», será mejor que alguien acelere los experimentos con el ADN y permita que en Salta nos gobiernen los neanderthales, que seguro que lo harán mejor.

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