Urtubey roza la poesía con eso de las 'inclemencias climáticas'

  • Un reciente anuncio del Gobernador emplea la expresión 'inclemencias climáticas' para justificar las obras de reparación de unas rutas en el Departamento de Anta.
  • Un Gobernador creativo
mt_nothumb
El clima es lo regular; el tiempo es lo variable.

Esto, que podría saberlo un alumno de cuarto grado de primaria, no lo saben los que escriben las noticias por cuenta y orden del Gobernador de Salta, don Juan Manuel Urtubey.

Unos señores que han pasado por la universidad y que sin embargo se ofenden a muerte cuando alguien les critica su estilo o sus técnicas de comunicación.

Estos personajes tan orgullosos y tan leídos, deberían quizá saber que los fenómenos meteorológicos adversos son característicos del clima (prácticamente de todos los climas conocidos); y que se suele hablar de «inclemencias» no en relación con el clima sino con el tiempo. Especialmente cuando el tiempo es riguroso.

Si tenemos en cuenta que el DLE asigna a la expresión «a la inclemencia» el significado de «al descubierto, sin abrigo», parece claro que la «inclemencia» por antonomasia es el frío.

Las lluvias y los aludes pueden ser fenómenos extremos, pero difícilmente puedan ser considerados inclemencias. Y si lo fueran, lo serían del tiempo mas no del clima.

Esta es una cuestión lingüística, no científica. Lo que digan o pudieren decir los especialistas en meteorología quizá tenga algo para aportar al debate, pero en ningún caso puede ser considerada la última palabra.

Para enfoques científicos, el de la NASA, que distingue claramente entre «climate» y «weather» del siguiente modo: «The difference between weather and climate is a measure of time. Weather is what conditions of the atmosphere are over a short period of time, and climate is how the atmosphere "behaves" over relatively long periods of time».

El cambio climático

Veremos más claramente la cuestión si tomamos en consideración el alcance de la expresión «cambio climático».

Esta expresión alude a cambios y oscilaciones muy pequeñas y a largo plazo (no por ello menos graves) de ciertas constantes atmosféricas. Por ejemplo, el aumento de la temperatura de los océanos.

Que el cambio climático produzca cambios muy bruscos en el tiempo en algunas regiones (por ejemplo, sequía o lluvias abundantes, o reducción de las grandes masas de hielo) no quiere decir que estos cambios coyunturales sean en sí mismos «cambio climático». Son, si acaso, sus manifestaciones.

Y no siempre conviene confundir las causas con sus efectos.