Para el sitio web BlaBlax.com, la marca blanca de la chismografía del diario El Tribuno de Salta, la antigua ciudad de Venecia es «la capital italiana». La afirmación ha caído como pedrada entre los residentes romanos en Salta, que no han tardado en reaccionar en defensa de la verdad histórica y de los derechos de la Ciudad Eterna como capital, que lo fue del Imperio, y posteriormente de la Italia reunificada, a partir de la firma de los Pactos de Letrán, en 1929.
Recuerdan también que la muy próspera ciudad de Venecia (que emergió como centro financiero y comercial en el siglo IX) fue durante mucho tiempo y como ciudad-estado, capital de su propia república. Y que tras las guerras napoleónicas y el Congreso de Viena, la república de Venecia fue anexionada al Imperio Austriaco, hasta que en el año 1866, como resultado de la Tercera Guerra de la Independencia, Venecia se convirtió en parte del Reino de Italia, pero no como su capital.
El reino así unificado, empero, no había conseguido anexionar Roma, que seguía bajo el dominio del Papa. Durante los años posteriores y hasta 1870 la capital estuvo en Turín y posteriormente en Florencia.
En 1870, con la famosa brecha de Porta Pia, Roma es finalmente conquistada por un grupo de bersaglieri, y en 1871 se convierte en capital de Italia. Pero el Papa, sintiéndose agredido, se proclamó prisionero en el Vaticano y lanzó un virulento ataque al Estado italiano, como reacción a la campaña laicista y anticlerical de parte de la izquierda. El asunto fue zanjado definitivamente por Benito Mussolini y Pío XI quienes en Letrán concretaron el reconocimiento mutuo entre el entonces Reino de Italia y la Santa Sede.
