En la madrugada del pasado domingo se produjo el deceso de un hombre de 34 años, apuñalado por otro en el paraje Alto la Sierra, ubicado en el norte de la Provincia de Salta. La noticia fue difundida por la Policía de Salta, a través de un parte escueto en el que no se mencionaban mayores detalles acerca de la causa que produjo el enfrentamiento armado entre los dos hombres.
A pesar de ello, varios medios de comunicación de nuestra provincia reprodujeron la noticia diciendo que se había tratado de un duelo criollo.
Si nos atenemos a la letra del tango «Duelo Criollo», de Lito Bayardo, un enfrentamiento de este tipo difiere bastante de una pelea a chuchillo limpio producida por el consumo de bebidas alcohólicas.
Dice el tango:
Cuentan que fue la piba del arrabal
la flor del barrio aquel
que amaba un payador
solo para ella canto el amor
al pie de su ventanal
pero otro amor por aquella mujer
nació en el corazón del taura más mentao
que un farol en duelo criollo vio.
La Policía provincial de Salta ha confirmado posteriormente que el hombre que acabó con la vida de Fabio Torres, de 34 años, era su compañero de ingesta alohólica, por lo que la causa de la pelea, más que buscarla en la romántica disputa de una «piba de arrabal» (como mandan los cánones del duelo criollo) hay que hacerlo en el «desconocimiento» que entre dos personas que beben juntas provoca la intoxicación etílica.
No por ser frecuentes, en las peleas entre personas alcoholizadas se puede hablar de «empuñamiento de armas blancas» y de «cruces de estoques». En una buena pelea de borrachos -máxime si se produce durante un asado- no se utilizan armas blancas en sentido estricto, sino a menudo los mismos cuchillos con los que se corta la carne asada. Y los «cruces de estoque» son más propios de la literatura que evoca los tiempos del cardenal Richelieu que de los enfrentamientos armados en el chaco salteño.