
Cuando su destino era la parrilla, siete cabritos prolijamente faenados fueron interceptados por agentes de la división de seguridad vial de la localidad de Talapampa, en un procedimiento efectuado a la altura del kilómetro 99 de la ruta nacional Nº 68.
Los chivos no viajaban solos, sino que eran transportados en una camioneta que tuvo la poco feliz idea de estacionarse en un lugar inapropiado sin encender las luces de rigor.
La infracción llamó la atención de los agentes que al inspeccionar el vehículo advirtieron también unos bultos sospechosos en la parte trasera. Cuando el conductor fue requerido para que exhibiera los mismos, los policías se dieron con los siete chivos.
Dice el parte oficial que la carne era transportada sin la cadena de frío correspondiente, lo que debe interpretarse como que el vehículo no estaba equipado con aparatos de refrigeración ni poseía una cabina isotérmica, pues con el fresquete de ayer los chivos podrían haber llegado a su destino en óptimas condiciones de consumo.
La Policía no ha informado qué destino se dará a la mercadería; es decir, si serán rociados con algún agente químico, si irán a parar al estómago del comisario o si por el contrario serán degustados por personas de bajos recursos.
Por las dudas, se ha dado parte a la Fiscalía Penal de Cerrillos que será la que decida el destino final de los apetitosos chivos.
Fuente: Policía de Salta