La Municipalidad de Salta renueva un año más su compromiso con la iniciativa mundial 'Café Pendiente', que busca promover en los bares y cafés de la ciudad un acto solidario que consiste en que los clientes tengan la posibilidad de pagar anticipadamente un café, para que lo consuma una persona sin techo. En la normativa, aprobada el año pasado por el Concejo Deliberante, se estableció que la Dirección General de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), a cargo de Marcela Llanos, sea la encargada de llevar a cabo los objetivos de esta iniciativa.
Este año se redobla la apuesta ya que, a la opción de café pendiente, se podrá sumar una merienda y/o almuerzo. Llanos explicó que “en la resolución se señala que cada espacio gastronómico es libre de poner sus reglas o limitaciones, siempre y cuando cumpla con el compromiso solidario asumido y lo comunique tanto a los compradores como a los consumidores”.
Al tiempo que agregó: “Invitar un café siempre es sinónimo de amistad, más aún si invitamos a hacerlo en estos días fríos; y si se trata de un 'Café Pendiente' el significado es aún mayor y llega al corazón. Quizás no lleguemos a enterarnos quién lo tomará, pero si podemos asegurar que la sensación será igual de agradable, de gratificante. No lo inventamos nosotros pero como dice el intendente Miguel Isa, si es positivo y es bueno ¿Por qué no replicarlo?”.
La Municipalidad de Salta insta a bares, cafés y comercios de gastronomía a sumarse a esta iniciativa solidaria. Cada establecimiento contará con material identificatorio, además de difusión a través de las redes sociales y las páginas web del Concejo Deliberante y la Municipalidad de Salta. Ese registro será además entregado en comedores, iglesias y hospitales.
Quienes deseen formar parte pueden hacerlo en la oficina de Responsabilidad Social Empresaria del Centro Cívico Municipal, de lunes a viernes, de 9 a 13 horas.
Sobre 'Café Pendiente'
Originada en Italia, consiste en dejar pago un café para que luego lo tome una persona sin techo. Ciudades argentinas como La Plata y San Isidro aplican la propuesta desde hace tiempo.La misma nace en Nápoles, una de las ciudades italianas con mayor desempleo juvenil, con la sencillez de los pequeños grandes actos: quien toma un café deja otro pago (el “pendiente”) y luego cualquier persona que esté en caso de necesidad puede pedirlo, como inesperado abrigo para estos días de frío.
El proyecto es tan simple y valioso que además de Italia, se impuso en países como España, México, Uruguay y, ahora, en Salta, Rosario, Alta Gracia y Buenos Aires.