
Según la información oficial de la Municipalidad salteña, los propietarios de la pizzería en cuestión habían cambiado la disposición de los muebles para convertirla en un salón de baile. Por otro lado, los agentes lograron establecer que el lugar tenía habilitación para funcionar como confitería con espectáculo en vivo y sin embargo se encontraron con una pista de baile.
Los agentes municipales procedieron también a clausurar una pizzería que funcionaba en la calle Moldes -frente a la plaza Alvarado- en la que se constató, luego de una inspección y a través de denuncias, que en el lugar habría una supuesta actividad de espectáculos no autorizados de strippers.
Según la información oficial, los inspectores municipales pudieron establecer que la pizzería no contaba con la documentación habilitante y se encontró un salón contiguo en el fondo del local donde se realizarían las actividades denunciadas, que no fueron detectadas en el momento.
Al respecto, el Subsecretario de Control Comercial, señor Nicolás Avellaneda, ha explicado que “normalmente este tipo de lugares trabaja de manera clandestina y sin ninguna habilitación” y puntalizado que su oficina los detecta “realizando seguimientos en redes sociales o por las denuncias de los vecinos”.
El pasado sábado por la noche, los sabuesos de Avellaneda clausuraron también una fiesta clandestina en la avenida Tavella al 2300, que se efectuaba sin ningún tipo de permiso, con la presencia de menores de edad y venta de alcohol, por lo que se dispuso al cierre inmediato del lugar.
Finalmente, en San Luis y Pellegrini, los agentes detectaron un salón de fiestas que carecía de la documentación para habilitación por lo que también fue clausurado.