
La Municipalidad de Salta está viviendo horas decisivas desde el pasado sábado, día 5 de agosto, fecha en que entró en vigor -definitivamente- la prohibición de la tracción animal en todo el término municipal.
Resuelto a poner en marcha su plan de reconversión, el intendente Gustavo Sáenz ha comenzado a pagar a los carreros que voluntariamente decidieron desactivarse una prestación económica que asciende a 6.000 pesos mensuales, cifra que según la Municipalidad surge de hallar la media de los ingresos declarados por los carreros en el censo anteriormente efectuado por la autoridad.
Quiere esto decir que algunos carreros (los que declararon más) cobrarán menos y, a la inversa, los que declararon menos cobrarán más. Esto es, que los más poderosos están acudiendo en ayuda solidaria de los más pobres. La Municipalidad solo se encarga de distribuir entre ellos, de la forma más equitativa posible, un dinero que proviene de la administración federal.
El pago del subsidio, lejos de efectuarse por depósito bancario o por otros mecanismos igualmente expeditivos, se hace mediante entrega manual del dinero en las instalaciones municipales. A fin de evitar que se produzcan en ellas aglomeraciones de carreros (tampoco son tantos) y especialmente manifestaciones violentas, se ha decidido pagarles de forma escalonada, en días diferentes según el número de documento.
La Municipalidad ha justificado un cierto retraso en el comienzo del pago por el hecho de que se habían detectado «duplicidades de titularidad»; es decir, carreros con más de un carro (una especie de Cabify en versión equina) que pretendían cobrar prestaciones múltiples.
Además, se ha dicho que la pequeña demora obedeció a que hay que cumplir con los requisitos exigidos por el gobierno nacional, que no se sabe exactamente cuáles son, pero que son requisitos al fin y al cabo.
La noticia es, pues, que la Municipalidad está pagando el dinero prometido a los carreros y que lo va a seguir haciendo.
Educación vial
Por otra parte, treinta carreros que se adhirieron al PIRFC (Plan Integral de Reconversión de la Familia Carrera) y optaron por la motocarga, continúan la formación teórica y práctica en seguridad vial.El pasado sábado, el grupo de excarreros (futuros «motocargueros») realizó la primera práctica en la playa de estacionamiento del Centro Cívico Municipal. Una vez finalizado el curso y con el carné de conducir en su poder, les serán entregadas, por fin, las primeras treinta motocargas.
El mismo criterio se aplicará para la entrega del segundo grupo de vehículos. Esta vez son 70 motocargas, que se prevé lleguen la semana que viene.
Después de eso, ya directamente lloverán motocargas del cielo, para que las tomen quien desee. En estos casos, será sin subsidio.