Un cuarto de los aspirantes al carnet de conducir en Salta fracasa en el teórico

La Municipalidad de Salta ha informado que de las 2770 personas que participaron del curso formativo en materia de seguridad vial, obligatorio para sacarse el carnet de conducir, unas 611 fueron aplazadas en el correspondiente examen teórico.

La cifra puede representar un cuarto de los aspirantes que se presentan a examen, o incluso más, teniendo en cuenta que 2770 son las personas que asistieron al curso, sin que se sepa la cantidad exacta de personas que se presentaron efectivamente al examen.

La cifra no es llamativa, si se tiene en cuenta que en países como España, el porcentaje de fracasos en el examen teórico se sitúa en el entorno del 35%. Pero sí es preocupante si nos fijamos en que el examen de la DGT española es muchísimo más duro que el que prevé la ley argentina.

Según la información de la Municipalidad de Salta, el curso teórico sobre seguridad vial es presencial (en España los futuros conductores se pareparan en autoescuelas que tienen sus contenidos online). La duración del curso es tres horas y su impartición tiene lugar de lunes a viernes en la sede de la Subsecretaría de Tránsito, sita en calle Santa Fe 454.

Los lunes las clases son a las 7.50 y 13.50 para las categorías profesionales C, D y E. Los martes, miércoles y viernes se dictan clases para categorías comunes A y B, en los mismos horarios.

Los jueves, a las 7.50, también se imparten clases para profesionales y a las 10.30 para categorías comunes.

Los aspirantes aplazados en el primer examen pueden volver a intentarlo pasados treinta días.

Cursos para menores

El curso destinado a jóvenes de 17 y 18 años comenzó el sábado 4 de este mes, con la asistencia de 94 alumnos sobre 107 inscriptos, quienes tuvieron -dice la Municipalidad- una muy buena predisposición y aceptación de los contenidos abordados.

Para obtener el carnet, tras aprobar las distintas instancias de evaluación, los jóvenes deben contar con la autorización de los padres, quienes asumen la responsabilidad por la utilización del vehículo. Esto en el supuesto en que sean aún menores de edad y quieran conducir un vehículo de propiedad de sus padres.

Se supone que el caso de un joven de 18 años que desee conducir un vehículo propio, la autorización parental no es necesaria en ningún caso.