No caben dudas de que la administración de Gustavo Sáenz se ha fijado unas metas muy ambiciosas. Pero esto de la castración de Cannes en la Costa Azul supera hasta aquí todo lo conocido, excepto la mano de cal con que un funcionario tapó un mural realizado por cotizados artistas locales en una pared del Centro Cívico Municipal. Con el nuevo proyecto, no es que Sáenz y la Municipalidad de Salta se propongan intervenir en la ciudad que acoge el festival de cine más importante del mundo, sino que coinciden -parcialmente- los nombres.
Así, no se trata de Cannes, la ciudad francesa, sino de canes (perros comunes y silvestres, con una sola ene y con minúsculas). Y tampoco es la Costa Azul del mediterráneo más elitista sino del barrio salteño homónimo que, para mayor suspicacia, queda bastante cerca de la casa de gobierno que tiene en el señor Urtubey a su principal okupa.
La noticia municipal dice en su título que «Por primera vez, el quirófano móvil salió a un barrio a realizar castraciones». Hay que aclarar, no obstante, que no se trata de un quirófano para seres humanos y que los castrados no serán ellos sino los pichichos del barrio.
El operativo de esterilización canina, en pocas horas, se ha cobrado parte del aparato reproductivo de 21 perros y gatos. Hasta pasado mañana viernes, que finalizará la visita del móvil quirúrgico municipal, podrían ser cientos de animales sometidos al filoso cuchillo sanitario oficial.
Mucho más impresionante es la cifra de animales vacunados en Costa Azul, que asciende a casi un centenar, hasta el momento.
El «móvil de castración municipal» (sic) permanecerá hasta el viernes en el playón deportivo del barrio Costa Azul, de 9 a 13. Es por orden de llegada y hay cupo. Desde luego, hubiera sido mucho más elegante y menos afrentoso para la virilidad de los funcionarios llamarlo «móvil municipal de castración».
La semana que viene, este móvil (cualquiera sea la forma en que se lo llame) se prestará servicio en barrio Lamadrid.
La Municipalidad ha aclarado que estas operaciones son gratuitas. Lo son al menos para el dueño, ya que al perro normalmente le cuesta «un huevo y la mitad del otro».
A título meramente ilustrativo, se ha informado que una intervención de este tipo cuesta en el mercado más de 800 pesos, a razón de 400 c/h.
Fuente: Municipalidad de Salta