La Municipalidad dice haber mantenido encuentros con «vecinos de la zona», para hacer de «doble mano» la circulación de la avenida Sarmiento de la ciudad de Salta, en el tramo comprendido entre Belgrano y Entre Ríos. Es sorprendente que los funcionarios municipales haya consultado solamente con los vecinos de la zona una decisión que afecta a la práctica totalidad de los residentes en la ciudad.
El cambio de sentido de circulación de la avenida Sarmiento forma parte -según la Municipalidad- de un anteproyecto llamado “Salta Tu Ciudad. Metropolización, tránsito y seguridad vial”.
Sostiene la Municipalidad que este proyecto busca «descomprimir el tránsito» y garantizar el reordenamiento vehicular. Esto último suena a que una ordenanza dispondrá que los vehículos, a partir de 2017, lleven las ruedas en el techo y el volante en el baúl. Probablemente lo que se quiso decir es garantizar un «reordenamiento de la circulación».
Pero no parece broma este anteproyecto, ya que en su formulación trabajan de manera articulada, las áreas de Obras Públicas (a cargo de la señora Kitty Blanco) y Tránsito y Seguridad Vial (a cargo del menos atractivo señor Juan Carlos Garrido), sin que falte para asistirlos un equipo de profesionales arquitectos y urbanistas.
El doble sentido de circulación en la Sarmiento es cosa casi hecha, si nos atenemos a la información que publica hoy la Municipalidad de Salta. En breve -dicen- se instalarán conos y luego se pintará la doble línea amarilla. Dicen también que será un proceso que servirá para que los conductores se vayan adecuando, al tiempo que permitirá analizar los resultados de su aplicación.
Lo más curioso del caso es que, en la práctica, la consulta a los vecinos se concretó en el apalabramiento de dos personas: los señores Juan Finetti y Jorge Bustos, representantes de las miles de personas que viven en la zona afectada y, por extensión, de los casi 600.000 salteños a los que el cambio les interesa.