La fiebre clausuradora de la Municipalidad de Salta llega a la calle Balcarce

Si el intendente Miguel Isa se vio obligado a edificar una planta de producción de asfalto para satisfacer la alocada demanda de las cuadrillas encargadas de rellenar los baches de las calles, la administración a cargo de Gustavo Sáenz planea ya erigir una fábrica de engrudo para pegar las fajas de clausura que, en cantidades industriales, está colocando por toda la ciudad el responsable municipal de Control Comercial, señor Nicolás Avellaneda.

Si ayer la víctima de la voracidad clausuradora era el cine Ópera, este viernes le ha tocado el turno a cinco establecimientos comerciales ubicados en la calle Balcarce, que han sido clausurados por Avellaneda por carecer de los certificados de habilitación, «pese a haber sido notificados acerca de ello».

Otros diez locales, ubicados en la misma calle, fueron objeto de una sanción administrativa (no de clausura) al haberse detectado que incumplían con los requerimientos necesarios, excedían el aforo permitido o colocaban sillas y mesas en lugares prohibidos, como la calzada o las esquinas.

El señor Avellaneda anticipó que sus «brigadas» no descansarán esta noche y que lanzarán «operativos similares» en diferentes puntos de la ciudad, «con el fin de garantizar la seguridad de quienes concurren a dichos lugares de esparcimiento».

Fuente: Municipalidad de Salta