El gasto aéreo de Urtubey que pagan los salteños y no lo saben

  • Después de 11 años de abusos continuados, no parece haber forma ni mecanismo institucional con la suficiente idoneidad para lograr que el Gobernador de la Provincia rinda cuenta ante sus conciudadanos del uso de los aviones del Estado para su larguísima campaña presidencial.
  • Unas cifras preocupantes

Según datos del sitio web flightaware.com, entre los días martes 25 de septiembre y 2 de octubre de 2018, el avión matrícula LV-BXD (Bombardier Learjet 45XR) de propiedad del gobierno provincial de Salta ha totalizado 18,9 horas de vuelo.


Durante ese periodo ha efectuado 12 vuelos, la mayoría entre el aeropuerto de la ciudad de Salta y el aeroparque Jorge Newbery de la ciudad de Buenos Aires. Aunque no se puede confirmar la presencia del Gobernador de la Provincia en todos estos desplazamientos, se trata de la aeronave que habitualmente transporta al mandatario salteño por el país y el extranjero durante sus viajes de campaña.

De acuerdo con el sitio web libertyjet.com el coste operativo por hora de un avión de estas características ha sido estimado, de forma conservadora, en 3.076 dólares norteamericanos.

En base a esta figura, el mismo sitio web calcula el presupuesto anual para volar un Lear 45 en 812.545 dólares (200 horas por año aproximadamente) o 1.230.623 dólares (por 400 horas de vuelo anuales).

El caso es que si tomamos como base solamente las horas voladas por el avión del gobierno provincial en la última semana, las horas de vuelo anuales estarían en torno a las 1.000, con lo que el presupuesto operativo de la aeronave del Estado superaría holgadamente los 3.000.000 de dólares al año.

A medida que avance la campaña proselitista del Gobernador de Salta, se calcula que se incrementarán las horas de vuelo del avión provincial y, consecuentemente, el gasto de su operación, que, como se sabe, no pagan ni el Gobernador ni el Partido Justicialista sino todos los salteños con su esfuerzo contributivo a las arcas fiscales.

Desde hace años, el avión provincial efectúa vuelos privados para el Gobernador de Salta y su familia sin dar ninguna cuenta de los mismos a quienes pagan la factura de su operación y tienen derecho a saber cómo, cuándo, dónde y para qué finalidad se utilizan las aeronaves de propiedad del Estado y que son mantenidas con el dinero de todos, los que apoyan las aspiraciones presidenciales del Gobernador y los que no están de acuerdo con ellas.

El Gobernador de la Provincia tiene que explicar a los salteños, entre otros extremos, la razón de la frecuencia del desplazamiento de la aeronave del Estado provincial salteño al aeródromo de la localidad bonaerense de San Fernando, lugar en donde no lleva a cabo ninguna actividad oficial o extraoficial conocida, ni tiene la consideración de «destino sanitario».

Los 3 millones de dólares al año que cuesta mover el Learjet 45XR salen de un presupuesto en el que las partidas destinadas a las obras públicas en los diferentes municipios de Salta han sufrido severos recortes. Aunque no se puede afirmar con toda seguridad, es muy probable que sean los intendentes municipales y los habitantes de las pequeñas ciudades y pueblos del interior de Salta los que con su esfuerzo y su postergación estén pagando la pasión aérea del Gobernador de la Provincia y la aerofilia de su familia.

Si los intendentes municipales no reaccionan, no se atisba en el horizonte ningún movimiento que sea capaz de frenar este uso abusivo de las aeronaves del Estado para fines que nada tienen que ver con los objetivos de la comunidad política salteña y mucho, en cambio, con los personales del Gobernador de la Provincia. Ni la Legislatura provincial, ni la Corte de Justicia, ambas controladas por el mandatario y rendidas a sus pies, parecen estar en disposición de exigir las cuentas que corresponden.