
Como todos los salteños ya saben, los desplazamientos de su Gobernador al extranjero no son personales (ni austeros) sino multitudinarios y bastante caros.
Sea a quien sea que le toque pagar la factura de estas pulsiones turísticas, lo cierto es que a donde quiera el Gobernador escaparse de los focos, siempre hay un ciudadano que escudriña la realidad atentamente.
Ya sucedió en París, en abril de año pasado, cuando un teléfono indiscreto lo sorprendió (a él y a sus acompañantes) en la explanada del Museo del Louvre de París, muy cerca del lugar en que, un año después, el presidente Emmanuel Macron decidió montar la tribuna para celebrar su triunfo electoral.
Imbuido quizá de este espíritu «victorioso», el mandatario salteño, su esposa y otras cuatro personas que parecían seguir su estela, han tomado un poco el sol en la histórica Plaza de San Jaume, en Barcelona, que es el lugar en donde el Fútbol Club Barcelona suele festejar sus conquistas deportivas.
Esta bella plaza está flanqueada por el Palau de la Generalitat (un hermoso edificio medieval), en un extremo, y por el Ayuntamiento de Barcelona (una construcción más moderna), en el otro. Precisamente desde el balcón de este último es que Puyol, Xavi, Iniesta y los sucesivos capitales barcelonistas han ofrecido sus copas al pueblo de la ciudad.
Pero, eliminado el Barça de la competencia continental por una inquebrantable Juventus, en la plaza semivacía solo se escuchaban los pasos sordos de Urtubey, que no parecía tan entusiasmado con la belleza y el significado histórico de los soberbios edificios en donde residen las autoridades de la ciudad y de la Comunidad Autónoma, como con las atractivas tiendas de los alrededores.
El vídeo del paseo del Gobernador de Salta en la ciudad condal ha sido compartido por @juanmacba, a quien agradecemos muy especialmente la gentileza que ha tenido de compartirlo con nosotros.