Los disfraces de Urtubey

  • Un breve repaso sobre los atuendos más celebrados del Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey. Una combinación para cada ocasión, para cada contexto, para cada interlocutor. En 2019, los disfraces de Urtubey serán donados al IPMPCW (The Institute for the Preservation of Motion Pictures Costumes and Wardrobe).
  • Travestismo político
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Si bien el Gobernador de Salta no es el inventor de los disfraces políticos, es, sin dudas, quien mejor provecho le ha sacado a la práctica -casi filosófica- de divorciar al máximo la apariencia de la sustancia real.

Si dejamos de lado los disfraces ideológicos, que hasta aquí han sido variados y abundantes, lo que más impresiona del travestismo de Urtubey es su capacidad de lucir diferentes atuendos (físicos) según la ocasión que se le presente.

A diferencia de los grandes líderes mundiales, que tienen una sola apariencia (un solo registro) para diferentes situaciones sociales y políticas, el Gobernador de Salta toca casi todas las teclas y demuestra cada día que su ropero es tan variado y cambiante como lo son su imaginación y, seguramente, sus convicciones.

Por ejemplo, para sintonizar con su nuevo «referente» nacional -el presidente Macri- Urtubey acostumbra a lucir el uniforme macrista, que, como bien es sabido, tiene tres variantes estacionales: 1) la de medio tiempo, consistente en el saco azul, con camisa celeste desabrochada y sin corbata; 2) el de los carnavales, en el que predomina la misma camisa, pero sin saco y acompañada de un pantalón blanco, y 3) el invernal, caracterizado por el uso de un chaleco de plumas ligero (down jacket o doudoune) de color oscuro.

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Urtubey cambia de registro cuando la nave del Estado se posa en los autódromos en los que compite su hijo mayor. Para estas ocasiones el Gobernador elige un estilo «sport casual», consistente en una camiseta blanca de mangas cortas y un jean, a ser posible raído.

Cuando el destino es París -especialmente las calles que rodean al Museo del Louvre- Urtubey tiene casi patentado el uso de las camperas ligeras de plumas. El chaleco -que por definición no tiene mangas- está reservado para el invierno salteño, seguramente más benigno y soleado que el parisino.

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Al encuentro de los sindicalistas asociados al poder, Urtubey acude con un look de obrero cervecero consistente en campera de cuero de color negro, camisa fuera del pantalón, a cuadros pequeños en tono predominantemente rosa, y vaqueros de tipo «indigo bleeding». A los sindicalistas, Urtubey no les estrecha la mano con los cinco dedos extendidos hacia adelante, sino flexionando el codo y ofreciendo la diestra como si fuera a trabarse con ellos en una pulseada. Todo un alarde de buena educación.

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El atuendo oficial de Gobernador (traje clásico, azul o gris marengo, camisa clara y corbata a tono con el traje) es cada vez menos utilizado por el mandatario, coincidiendo con la reducción progresiva de sus apariciones públicas en contextos institucionales serios. Solo los empresarios coreanos y algunos dignatarios extranjeros que esporádicamente se dejan caer por Salta tienen la suerte de verlo con esta vestimenta.

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La indumentaria oficial, sin embargo, no es de Tommy Hilfiger, ni de Hugo Boss, ni de Armani. Es de esa gran diseñadora vernácula que fue Macacha Güemes: poncho rojo, sombrero negro, pañuelo blanco al cuello, chaqueta y bombacha de gaucho color dulce de leche chirle. Este atuendo es mandatorio para ocasiones como los desfiles y las demostraciones patrióticas.

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Con tanta mudanza, a veces los ciudadanos tienen la sensación de tener varios gobernadores en lugar de uno solo. Pero esto, lejos de ser un problema, es la demostración cabal de que nuestro Gobernador es tan versátil en la escena como lo es su esposa, capaz de representar cualquier papel, desde Lady Macbeth a Juana Azurduy, con solo cambiar un par de gestos de la cara.

Es decir, que mientras una mayoría esperaba que fuese la mujer la que se «asimilara a la profesión de su marido», en Salta ha ocurrido todo lo contrario. El que ha copiado a la perfección los tics de comediante es el marido, que ahora deslumbra a todos con sus dotes escénicos.