
El culto a la Madre Tierra -el auténtico- supone la plena aceptación de esta deidad tal cual es, con todo lo que ella trae consigo.
Bien sabido es que la Pachamama no solo es el suelo (el polvo, el humus, la suciedad, las piedras, los yuyos, los insectos) sino que es toda la naturaleza en su conjunto. Todo es objeto de adoración, sin exclusiones.
Quien está dispuesto a honrar sinceramente a la Pachamama también lo está a sufrir ciertas incomodidades menores, como por ejemplo llenarse de tierrita los vaqueros agujereados de Guess o clavarse una piedra en la rótula, mientras dura la ceremonia frente al vientre abierto de la Madre Tierra.
Mal acostumbrado a los mullidos reclinatorios de pana roja del señor Arzobispo, el Gobernador de Salta ha perdido la saludable costumbre de la genuflexión religiosa y, con ella, también buena parte de su significado de adoración y sumisión a Dios. Tal vez si Jesucristo decidiera regresar, Urtubey le pediría que se arrodille ante él, porque a diferencia de nuestro Gobernador, que ganó tres elecciones al hilo (dos de ellas por más del 50%), el modesto hijo del carpintero de Belén no ganó ninguna, al menos en el distrito electoral de Judea.
Lo peor no sería eso sino que Urtubey le está contagiando la blandura religiosa a su nueva novia.
Así lo demuestra la patética escena de la pareja arrodillada en Tilcara, pero no sobre la tierra gredosa y carnal sino sobre un comodísimo rollo textil, seguramente bien originario, perfectamente acondicionado para que los nuevos Jackie y Jack no tengan luego que montarse en la moto BMW con sus carísimos vaqueros hechos una porquería.
Si el próximo 15 de septiembre la naturaleza nos vuelve a regalar un día de 33 grados a pleno sol, habrá que pensar qué artilugio protegerá a la futura Primera Dama -a delicate one- para aguantar a pie firme tres horas y media de rigurosa procesión.
Todo ello, sin contar con la renovación del Pacto de Fidelidad, que ante la probable presencia de Macedo en la ceremonia puede incluso cambiar de nombre, para no ofender a Dios.
La solución al primer problema pasa por que Cargnello le preste el palio. A tales efectos -se ha sabido extraoficialmente- los letrados de la Curia metropolitana ya tienen preparado un borrador de reforma al canon 437, para permitir urbi et orbi el alquiler del dosel por horas, que, según la regulación proyectada, beneficiará a los nativos de otras provincias eclesiásticas, por ejemplo, la de Jujuy.