Urtubey supedita su candidatura presidencial a una 'construcción colectiva'

El Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, habla de la feria según le va en ella. Después de varios meses hablando de que su candidatura presidencial es producto de un destino claramente escrito en los astros, incluso desde antes de que él naciera, ahora las cosas ya no parecen tan claras.

Al menos no lo parecen en Córdoba, a donde el Gobernador salteño ha acudido a «mostrarse», con el pretexto de compartir con el mandatario de aquella Provincia la presentación del sistema de votación de «boleta única».

Aquí, frente a una audiencia culta y bastante más exigente que las que puede enfrentar en Salta o en Buenos Aires, Urtubey ha dicho que el ser o no candidato a la Presidencia de la Nación «no depende de su voluntad».

El que hasta hace pocas semanas se consideraba a sí mismo como el «predestinado», dice ahora que no cree en las lógicas como de construcción individual: «Yo creo en la construcción colectiva, pero sí, tengo esa vocación. Vaya a saber si se puede».

Son declaraciones efectuadas por Urtubey en la ciudad de Córdoba, que hoy reproduce la agencia oficial de noticias Télam.

En los últimos meses, Urtubey ha venido cambiando permanentemente su discurso y desorientando a quienes se arriesgan a escucharlo. Para el Gobernador de Salta son los demás los que cambian, pero nunca es él. Los equivocados son Videla, Romero, Menem, Kirchner o Fernández de Kirchner («esos insensatos cuyas huellas seguí»), pero jamás Urtubey, quien acostumbra a presentarse, en cualquier parte del país, como ejemplo cabal del peronismo más recto.

Urtubey no teme a las hemerotecas, que un día sí y otro también desmienten con rotundidad sus afirmaciones de mitómano. El Gobernador de Salta piensa que esa «construcción colectiva» que lo llevará a las altas cimas del poder es tan poderosa que no habrá historia ni pasado que se le resista.