Urtubey, adalid del cambio y de la cohabitación

El Gobernador de Salta, profeta en su tierra y lejos de ella, ya lo venía anunciando. Cualquiera sea el resultado de la jornada electoral de hoy, mañana nada será lo mismo.

Para dar el ejemplo, Juan Manuel Urtubey prepara su abandono programado del sciolismo y se prepara para ofrecer apoyo parlamentario y sentimental a quien, sobre las 8 y media de la noche se perfila como el nuevo Presidente de la Nación.

Urtubey está solo a un paso de sellar un concubinato alegre con el macrismo, para que el tercer mandato que iniciará en la Provincia en el mismo momento en que el nuevo Presidente jure su cargo, transcurra con el mayor provecho para los salteños. Todo sea por mostrarse de vez en cuando en la Casa Rosada.

El apoyo no le saldrá gratis a Macri. En poco tiempo, el ingeniero deberá bendecir a Urtubey como su delfín y potencial sucesor. De lo contrario, Urtubey es capaz de dar otro salto, esta vez de la mano de los radicales, los socialistas o el Partido Obrero.

Para Urtubey, el cambio comienza por él mismo. Hoy contigo, mañana en tu contra, parece ser el lema del hombre con la mejor cintura desde Ángel Clemente Rojas.