Apenas 14 meses -los justos para influir en el resultado de las elecciones- ha durado la ilusión demagógica del transporte público gratuito en Salta. En mayo de 2014, el Gobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, anunciaba una medida inédita: la gratuidad del billete del transporte público urbano colectivo para estudiantes de todos los niveles de enseñanza y para jubilados, a partir del mes de junio de aquel año.
Más tarde se añadirían otros colectivos, como las mujeres embarazadas o los trabajadores desempleados que acuden a cursos de formación. En total, unas 300.000 personas en un área en la que viven 600.000.
Transportar gratuitamente a estas personas supone un costo anual, para el conjunto de los ciudadanos, de unos 50 millones de pesos. Urtubey no dijo en su día cómo se iba a financiar esta medida. Ni siquiera insinuó de qué forma su gobierno pensaba equilibrar las cuentas de la empresa pública Saeta.
Pasadas las elecciones (al menos las importantes para el Gobernador) la burbuja se ha pinchado y la crisis financiera de Saeta es un hecho tangible.
La empresa ha pedido a la Autoridad Metropolitana de Transporte autorización para aumentar el precio del boleto, al mismo tiempo que ha puesto en marcha una serie de medidas restrictivas que suponen, en la práctica que los boletos gratuitos para los estudiantes -hasta ahora ilimitados- se reducen de forma drástica, tanto en número de viajes como en beneficiarios, ya que la empresa anunció que exigirá la aprobación de dos materias, como mínimo. «La situación se presta a abusos», dice la empresa.
El gobierno ha convocado a una audiencia pública para debatir el aumento propuesto por la empresa. La fecha señalada es la del próximo día martes 8 de septiembre. El Defensor del Pueblo de la Municipalidad de Salta, Nicolás Zenteno, ha dicho que el servicio de transporte de Saeta «sigue siendo malo» y que los mayores costes operativos derivados del aumento en el boleto lo pagarán los trabajadores.
El Partido Obrero, por su parte, ha denunciado el «comienzo del ajuste», aunque la empresa replica que el aumento en el boleto no solo obedece al aumento de los repuestos y otros bienes sino también al incremento de los salarios de los trabajadores.