
Según la información oficial del gobierno salteño, el objetivo general de este acuerdo es el de «impulsar medidas de corto, medio y largo plazo que aumenten la integración y la diversificación de la matriz energética, siempre con eje en el desarrollo regional homogéneo y con sustentabilidad social, económica y ambiental como meta, maximizando el potencial de la región en términos de productividad y generación de riqueza genuina».
El acuerdo contempla los recursos energéticos con que cuenta Salta y, a partir de ellos, establece una serie de medidas que apuntan al mejor y mayor aprovechamiento de los mismos, propendiendo al desarrollo local, a la generación de mano de obra y a la obtención de recursos genuinos.
El gobernador de Tarija ha explicado que se trata del tercer convenio que se firma con Salta: «los dos primeros fueron en materia de salud y primera infancia y en este caso es en materia energética».
El mandatario boliviano ha dicho también que el acuerdo energético tiene en mira las necesidades de los habitantes de las zonas fronterizas, que tienen problemas de abastecimiento de energía. «Se trata de ser solidarios entre ambos países», ha subrayado.
El convenio prevé «la mutua colaboración entre los gobiernos y transferencia de conocimientos técnicos y de logística, facilitando la gestión respecto de los programas energéticos, en especial los relacionados con energía solar térmica, fotovoltaica, energía eléctrica e hidrocarburos».
También contempla el «intercambio de conocimientos científicos y experiencia, así como eventualmente de personal especializado e investigadores en el marco del objetivo de este convenio, el intercambio de información sobre actividades en ciencia y la realización de eventos científicos bilaterales».