
La reunión de ayer entre el Presidente de la Nación, Mauricio Macri, y el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, ha servido de escenario y ocasión para un nuevo cambio de rumbo en la ya de por sí cambiante línea política del mandatario salteño.
Contrariamente a lo esperado, Urtubey dijo al final de la reunión que el proyecto de ley que un grupo mayoritario de diputados impulsa para bloquear la decisión presidencial de aumentar las tarifas de los principales servicios públicos «no sirve».
El nuevo parecer de Urtubey ha sorprendido, no tanto por el giro en sí mismo, sino por el hecho de que varios de los diputados nacionales por Salta que reciben directas órdenes de él, están detrás que este proyecto que «no sirve».
No obstante, mayor sorpresa -si cabe- han provocado las declaraciones de Urtubey en torno a lo que él denominó «alternativa» al proyecto que elaboran sus diputados.
En efecto, el mandatario salteño ha dicho ante los micrófonos de Radio Mitre de Buenos Aires que lo que «sirve» o «serviría» para hacer más humano el aumento de tarifas decidido por el gobierno federal es «rebajar a la mitad el IVA» que grava la prestación de los servicios públicos.
La genialidad es sorprendente porque hace solo 48 horas atrás, en su Provincia, Urtubey anunció un impuesto provincial que teóricamente deberán pagar determinadas plataformas digitales como Netflix, Spotify o Apple (por citar solo a unas pocas) y que, aunque ha sido concebido como un impuesto directo que grava la actividad económica que en territorio salteño desarrollan los gigantes informáticos del mundo, en la práctica terminarán pagando los usuarios residentes de aquellos servicios digitales.
De hecho, ante la dificultad que supone el hecho de que ninguna de las empresas gravadas tenga domicilio en la Provincia de Salta (la mayoría no tiene ni siquiera oficinas en el país), la «solución» hallada por los ingenieros fiscales de Urtubey es capturar parte del importe de las facturas cuando se produzca el pago de los consumidores con sus tarjetas de crédito. El sistema ha sido criticado por rudimentario, regresivo y por penalizador del consumo, ya que sea que el impuesto se cobre en un momento o en otro, siempre terminarán pagándolo los residentes y las empresas extranjeras.
Después de los anuncios y no antes de que el gobierno de Salta recibiera una catarata de críticas por su falta de concreción a la hora de calcular las cantidades que llegaría a ingresar con el nuevo tributo, el Ministro de Economía del gobierno provincial de Salta, señor Emiliano Estrada, ha salido tímidamente a decir que se espera recaudar 40 millones de pesos. Se aguarda que el funcionario o algún responsable del gobierno provincial digan ahora cuántos puntos del déficit fiscal se proponen reducir con la cantidad que se espera ingresar.