¿Cómo funcionan los trasbordos en París?

  • El gobierno de Salta pone en marcha a partir de hoy un sistema de extensión de la validez temporal del boleto de ómnibus, para realizar trasbordos. Las restricciones de tiempo y de líneas prácticamente dejan sin utilidad a esta medida.
  • Transporte colectivo
mt_nothumb
El gobierno de Salta y la empresa pública Saeta, que explota las líneas del transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Salta y en lo que se conoce como su «área metropolitana», han anunciado ayer con la pompa acostumbrada, que los usuarios del sistema público de transporte colectivo podrán, desde hoy, hacer trasbordos entre diferentes líneas con el mismo boleto electrónico.

La medida es absolutamente razonable, pues parte de la suposición de que quien se desplaza de un punto al otro de la ciudad no debe pagar más de un boleto solo por el hecho de que el diseño del sistema y de las líneas no haya previsto una conexión directa entre ambos puntos.

La posibilidad de realizar viajes en distintas líneas con un mismo título de transporte existe en muchas ciudades del mundo y desde hace bastante tiempo.

En Salta el trasbordo con boleto electrónico entra en vigor hoy, pero con unas limitaciones que conviene poner de relieve, en comparación con lo que sucede en otras ciudades del mundo.

En París

En la ciudad de París y en la región de Île de France cualquier persona que no disponga de un abono o de una tarjeta Navigo debe adquirir un pequeño billete electrónico con banda magnética llamado Ticket T+. El precio de este billete por unidad es de 1,90€ en máquinas automáticas (2€ si se adquiere a bordo), mientras que si se adquiere en un paquete de diez unidades (lo que se conoce como «carnet»), el precio desciende a 1,40€. El paquete de tarifa reducida (niños, personas discapacitadas, etc.) cuesta 7,25€.

mt_nothumb

Con cualquiera de estos billetes individuales el usuario puede efectuar correspodencias (trasbordos) entre cualquier línea de autobus, sin limitaciones de ningún tipo, siempre que no se excedan los 90 minutos entre la primera y la última validación. Esta ocurre cuando el usuario, nada más subir al vehículo, introduce el ticket en las máquinas previstas para tal efecto.

Pero sucede que el mismo título sirve para usar la red de Métro (el transporte subterráneo), que es una de las más extendidas y eficientes del mundo. El mismo billete sirve para hacer correspondencias dentro de las dos horas desde la primera validación.

Lo mismo ocurre con las correspondencias entre las red de Métro y las del RER (trenes de cercanías). El billete se puede usar dentro de las dos horas.

Esto permite a millones de parisinos desplazarse entre puntos distantes entre sí varias decenas de kilómetros sin tener que gastar en otro billete.

En Salta

El sistema que comenzará a aplicarse en Salta prevé que los trasbordos con el mismo boleto solo se puedan efectuar dentro de un mismo «corredor».

Según la información oficial del gobierno, los usuarios del corredor 2 solo podrán usar de esta facilidad para los colectivos señalados como 2D y 2F; los del corredor 4, en las líneas 4C, 4D y la que conecta La Ciénaga, La Aguada y Yerba Buena; los del corredor 4 podrán hacerlo solo en las líneas 5A y 5B; los del 7 en las líneas 7A, 7B, 7C, 7D y 7E; y los del 8 entre 8A, 8B y 8C.

Ni el gobierno ni Saeta explican por qué motivo el mismo boleto no se puede usar de forma indistinta en cualquier línea de colectivos, como sucede en la mayoría de los países del mundo que cuentan con un sistema de transporte urbano medianamente desarrollado y eficiente.

Para añadir complicaciones, y prisas, Saeta ha dispuesto que las conexiones con un solo boleto se puedan realizar solo si el usuario lo hace antes de que transcurran 40 minutos como mínimo a los 70 como máximo, dependiendo de los corredores.

Luego, si se tienen en cuenta las distancias, la extensión de validez del título es muy pobre en Salta, ya que en muchos casos hablamos de distancias que no superan los 15 kilómetros.

Los precios

Esta pobre instrumentación de la extensión de la validez temporal de los títulos de transporte puede obedecer a las tarifas que cobra Saeta.

El precio del boleto normal en hora punta es en Salta de unos 0,30 €, mientras que en París, en donde hay una tarifa única, es cinco veces superior.

Pero esta comparación es difícil de hacer sin tener en cuenta la relación que existe entre los salarios, el poder adquisitivo de la población y el precio del billete.

En Salta, el salario mínimo (cercano a los 450€) es casi cuatro veces inferior al de Francia (algo menos de 1.500€). Hay que tener en cuenta también que la proporción de trabajadores que percibe el llamado SMIC en París es sustancialmente inferior a la del resto de Francia.

El caso es que con los precios que se cobran actualmente en Salta, la empresa que explota el servicio podría tranquilamente -si este fuera el verdadero obstáculo- permitir los trasbordos ilimitados entre todas las líneas, con el solo requisito de la observancia de un tiempo máximo entre la primera y última utilización del boleto.

Teniendo en cuenta las distancias entre paradas y el escaso nivel de cumplimiento de los horarios, debería también extenderse el tiempo a las dos horas y no limitarlo a un promedio de cincuenta minutos, como ahora.

En caso de que el usuario deba desplazarse para alcanzar otra parada, el billete debería también cubrir cualquier accidente que ocurriera en el trayecto. Es decir, como si el usuario estuviera viajando en una unidad de transporte.

Los avances, si no son consistentes y resuelven algún problema a las personas, terminan convirtiéndose en obstáculos para el progreso y la modernidad.