El gobierno de Urtubey expande su mercado cautivo de anafes a Santa Victoria Este

  • El gobierno de Salta oculta bajo el rótulo de 'entrega' una venta a plazos, cuyo cobro además tiene virtualmente asegurado por que las cuotas en las que se paga el precio de los aparatos vienen incorporadas a la factura de la luz. Los anafes que vende el Ministerio de Gobierno de Salta tienen un precio casi tres veces superior al que los mismos aparatos tienen en Europa.
  • Un negocio sumamente rentable y seguro
Otra vez, y como una gran hazaña, el gobierno provincial de Salta, a través de una agencia fantasma denominada Secretaría de Participación Ciudadana y de Relaciones con la Comunidad, que depende del Ministerio de Gobierno, ha anunciado que realizará una «entrega programada» de anafes en la localidad salteña de Santa Victoria Este.

Se trata, como se recordará, de la venta a plazos, con pago blindado e ineludible a través del recibo de la luz, de un artefacto de nula eficiencia energética, que es vendido por el gobierno solo para dar la impresión de que está haciendo algo para paliar el grave y vergonzoso déficit energético que afecta a vastas zonas pobladas de la Provincia de Salta, una de las mayores productoras de gas natural del país.

El responsable de estas patrióticas entregas es un amable funcionario que se llama Horacio Sansone.

Será él quien como el rey mago de turno se personará en el salón municipal de Santa Victoria Este, a las 12 de la mañana, y comenzará a repartir anafes a diestro y siniestro, a cambio de la módica cantidad de 760 pesos, divididos en 20 cuotas de 38 pesos.

En total, las familias «beneficiadas» pagarán por el aparato unos 42 euros, cuando el precio medio del mismo en cualquier mercado europeo es de 16 euros; es decir, casi tres veces inferior.

Pero no será solo para quienes puedan pagarlo, sino también para quienes puedan pagar la luz, pues el anafe consume entre 1.800 y 2.500 vatios, la misma energía que hoy en día supone tener unos 6.000 lámparas LED encendidas al mismo tiempo.

Para que el gentil señor Sansone les atienda, los interesados deben llevar tres copias de su DNI y otras tres de la última boleta de la luz.

Actuaciones como esta solo merecen, por su acendrado sentido de la solidaridad social y su responsabilidad medioambiental, un cerrado aplauso de la ciudadanía.