El futuro caballo del robot de Güemes

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Pronto, las amas y amos de casa de Salta podrán responder a la intrigante pregunta de ¿Dónde lo tenés a Güemes? con una simple y sencilla frase: Lo tengo limpiando el baño.

Ello será una realidad cuando los inventores del terruño terminen de darle forma al robot humanoide que, por una módica suma de dinero, tendrá la apariencia del héroe gaucho, muerto hace casi doscientos años.

Bien visto, la iniciativa es genial, pues teniendo en cuenta la posibilidad (lejana por ahora) de una fabricación en serie, en relativamente poco tiempo los salteños podríamos tener un ejército de robots gauchos, con la intimidante apariencia física del barbado general.

Claro que como no tenemos hipótesis de conflicto, salvo un pequeño diferendo limítrofe con Catamarca, lo más probable es que los futuros escuadrones de gauchos cibernéticos sean movidos por el gobierno, de pueblo en pueblo, para enriquecer los desfiles patrios, que cuando el sueño se haga realidad, serán cívico-militares-gauchos-robóticos.

El problema es que mientras los inventores salteños se devanan los sesos para terminar de diseñar los circuitos del «gauchbot», nadie se ha puesto a pensar en qué lo vamos a montar, puesto que al auténtico general no se lo concibe desligado de su cabalgadura. De hecho, la historia nos dice que fue mortalmente herido cuando intentó repeler a pie una invasión por lo que en la actualidad es la calle Balcarce.

Pero la solución nos llega de la pastoril ciudad de Shiyan, ubicada al Este de la provincia china de Hubei. Allí vive el señor Su Daocheng, un obseso de la innovación que a sus sesenta años ha completado su último reto: el de fabricar un gran caballo robótico, que puede pasear por la calle con un jinete a su grupa.

Se trata del complemento ideal para el robot de Güemes, y también una solución para la influyente Asociación de Carreros de Salta, que darían -por fin- descanso a los desnutridos caballos analógicos que soportan cargas pesadísimas y jornadas de trabajo extenuantes, para pasar a circular en estas modernas fieras de acero.