
Si algo caracteriza al mundo de las altas finanzas internacionales eso es la inmediatez de las transacciones. Una sola pulsación de tecla puede hacer viajar, en fracciones de segundos, grandes cantidades de dinero de un extremo a otro del planeta, sin necesidad de exagerados despliegues documentales.
El diario Clarín, con la firma de Marcela Pagano, publica hoy un extenso artículo en el que comenta con sorpresa que la Provincia de Salta ha aplazado por tercera vez su salida a los mercados internacionales. El mismo artículo señala la paradoja de que el gobierno nacional insiste en que el apetito inversor por la Argentina sigue en alza, mientras que «en la provincia que comanda Juan Manuel Urtubey le echan la culpa a los mercados globales».
Según el matutino porteño, la famosa colocación del bono a siete años, por la que el gabinete salteño esperaba obtener una tasa de interés cercana al 8%, iba a concretarse el pasado jueves 16 de junio. Así lo había anunciado Urtubey en un programa de televisión el miércoles día 15.
Según el mandatario salteño, su gobierno desistió de la operación debido a que las encuestas previas al referéndum sobre el brexit «ensuciaron el mercado». Es verdad que los mercados financieros se trastornaron ante la posibilidad de un triunfo de los antieuropeístas en el referéndum que tendrá lugar pasado mañana, pero no es menos cierto que después del asesinato en plena calle de la diputada laborista Jo Cox los mercados rebotaron y las expectativas de permanencia del Reino Unido en la UE se afianzaron.
A todo esto hay que sumarle la sentencia de la Corte Constitucional de Karlsruhe, conocida hoy, que decidió que el programa de compra de deuda de países en dificultades del Banco Central Europeo no es contrario a la constitución federal alemana.
Lo grave sin embargo no es la falta de reflejos y de información de los funcionarios salteños que negocian la colocación de los títulos, sino el hecho de que tanto el ministro Jefe de Gabinete, Carlos Parodi, como el responsable de las finanzas públicas, Sebastián Gomeza, permanecen todavía en Europa (o al menos fuera del país) esperando a que escampe. Es decir, esperando que se reconduzca una situación sobre la que ellos no tienen el más mínimo control, pues si Parodi o Gomeza estuvieran haciendo sentir su influencia de cara al referéndum de pasado mañana, ya habrían aparecido en la tapa de los principales diarios europeos.
El artículo de Clarín, citando a una fuente financiera local, dice que tanto el proceso de búsqueda de inversores como el diseño del producto «estuvieron mal hechos». Obviamente, mal hecho por Urtubey y sus principales operadores financieros. La misma fuente relativiza el impacto del referéndum en el fracaso de la emisión de deuda de Salta. «Es raro que haciendo un roadshow previo, los inversores se echen atrás por un tema de coyuntura», afirma la fuente.
Se comenta en algunos corrillos cercanos a Marble Arch, que el pasado viernes 17 de junio los mercados estaban a punto de caramelo para la colocación de los bonos salteños, pero que los ministros se durmieron más de la cuenta creyendo que en Londres también había feriado por Güemes.
Lo verdaderamente extraño, es que Parodi lleva más de ocho años en el cargo, y aunque sus habilidades son muy reconocidas y apreciadas cuando se trata de hacer una vaquita para pagar el asado después de un partido de fútbol, parece que el superministro salteño no las tiene consigo cuando tiene que pedigüeñar en la principal plaza financiera de Europa.
Al error de «timing», que señala el diario, se une el hecho de que los salteños están pagando con sus impuestos y sin controles de ninguna naturaleza los días y noches en blanco de Parodi, Gomeza y el séquito que los acompaña. A ello se suma el anuncio de Urtubey acerca de que la operación se concretará «en las próximas semanas», que permite aventurar que los «colocadores» salteños pasarán más de un mes dando vueltas sin ton ni son por Londres, hasta que alguien se decida a atenderlos.
Si Parodi y Gomeza tuvieran que protagonizar un western con John Wayne, seguro que éste ya habría disparado primero.