Turistas franceses robados en Salta ¿no pueden denunciar?

De ser ciertas las informaciones que dan cuenta de que dos turistas franceses fueron atracados en Salta y despojados de su documentación (1), y que por no poder acreditar su identidad están impedidos de denunciar el robo ante la autoridad local (2), el Ministerio de Turismo de Salta debería estar ya mismo actuando de oficio para que los perjudicados, en vez de lanzar "llamados a la solidaridad" y ofrecer recompensas por radio, puedan comparecer ante la autoridad policial o judicial y denunciar los hechos. Si efectivamente, alguien o alguna norma estuviese impidiendo que dos extranjeros puedan denunciar sin documentos de identidad, ese algo o alguien está ahora mismo destruyendo todo lo poco y bueno que se ha avanzado en materia de turismo durante los últimos años. Pasaporte francésCon independencia de lo que prescribe el último párrafo del artículo 170 del Código Procesal Penal de Salta, cualquier persona puede formular denuncia por el robo de sus documentos, ya que la efectiva posesión de los mismos no es la única forma de acreditar la identidad de las personas. Tratándose de ciudadanos extranjeros que están de paso y que por ello no son "conocidos", la cuestión no tendría por qué complicarse hasta el extremo de dejar a estas personas sin derecho a denunciar.

Bastaría con que el Ministro de Turismo se dirigiese al hotel en que están o estuvieron alojados los turistas para que la identidad de los ciudadanos franceses se pudiera acreditar, a los efectos de denunciar, por testigos. En este caso, por las personas que han tenido a la vista sus documentos de identidad. O admitir como prueba de identidad una simple fotocopia de la Carte Nationale D'Identité.

Salvo que existieran sospechas de alguna maniobra por parte de los perjudicados, que no es el caso ahora mismo, la obligación del Estado salteño es poner todos los medios a su alcance para que los ciudadanos franceses puedan ejercer sus derechos y recuperar su documentación.

La situación que describe la prensa se torna absurda si se tiene en cuenta que el cargo de Cónsul Honorario de Francia es Salta es ejercido por un prominente miembro del mismo Gobierno de Salta.

Imaginemos...


...que el gobernador Urtubey y los cuatro intendentes que lo acompañaron recientemente en su viaje a Francia hubiesen sido despojados de sus documentos en una callejuela de Châlons-en-Champagne.

¿Qué hubiera sucedido si, indocumentados como estaban, el prefecto de turno les hubiera negado el derecho a denunciar el robo?

La situación hubiera sido realmente complicada, no tanto por la dudosa validez internacional del carnet de conducir de Vaqueros, que seguramente portaba el intendente Alemán, sino porque cabe la posibilidad de que a algún policía francés del estilo del Inspector Clouseau se le ocurriera recabar de las autoridades competentes los antecedentes procesales del intendente Corimayo, que no caben en un pen-drive, precisamente.

De haber ocurrido esto último, ni el gobernador ni su ínclito coordinador de medioambiente (que simultanea alegremente sus funciones de cónsul francés en Salta con la promoción de los intereses franceses desde el gobierno) hubiera podido salvar al intendente de Cerrillos de pasar un muy mal momento. Hay que tener en cuenta con este asunto de Polanski, los franceses andan a la caza de algunos peces gordos. Y Corimayo no tendrá el talento del director de El Pianista, ni será tan conocido como él, pero comparte con el director algunas aficiones y, como él, tiene requerimientos judiciales como para brillar en cualquier tribunal del mundo.